Tienen las cámaras llenas de quesos y leche en polvo. Por eso solicitan a los productores que sequen sus vacas anticipadamente. Es para que no les envíen más leche fluida porque en algunos casos no tienen capacidad para procesarla. Ante este escenario, se viene una segura baja de precios al productor. "Es una señal aberrante" dijeron desde Caproler, la entidad que nuclea a los tamberos entrerrianos.
La situación de la lechería argentina es "gravísima" al punto que en Entre Ríos las industrias "nos piden a los tamberos que produzcamos menos", le dijo a El Diario Ricardo Depino, el presidente de la Cámara de Productores de Leche de Entre Ríos (Caproler), al analizar la actualidad del sector, uno de los más golpeados por las políticas agropecuarias oficiales.
Lejos quedaron los tiempos en que las usinas, tentadas por los excelentes precios internacionales, les reclamaban a los productores más leche para poder cumplir con sus compromisos externos. Hoy, aunque parezca mentira, "las industrias nos piden a los tamberos que tratemos de producir menos, como si la vaca fuera una máquina que se apaga como la luz", se quejó Depino, productor del departamento Gualeguaychú.
"Nos piden que sequemos las vacas anticipadamente, que le demos peor de comer para producir menos y, de esa forma, disminuyamos la leche que les estamos mandando", agregó. "Es una señal aberrante de lo que está pasando en el país y en las industrias entrerrianas", remarcó.
Es que las industrias tienen sus cámaras abarrotadas de quesos y leche en polvo porque la crisis internacional esa que no iba a llegar a la Argentina, según el Gobierno hizo derrumbar los precios.
En algunos casos, además, las usinas no tienen capacidad de procesamiento. "En Santa Fe y Córdoba ya hay productores a los que las industrias no les retiran la leche porque no tienen capacidad para procesarla", confirmó Depino.
Para el titular de Caproler esta situación "es una pesadilla, pero real". Las usinas entrerrianas "no cumplieron con los 94 centavos del acuerdo de junio" y "menos aún cumplen con el último" firmado en la quinta de Olivos por la presidenta Cristina Kirchner y los titulares de La Serenísima, SanCor y Nestlé, que "apenas fue una operación mediática". "La señal que nos mandan es que van a bajar los precios que nos pagan", alertó.
Ahora, además, los dirigentes lecheros manejan la versión de que "el Estado va a intervenir en el mercado lácteo"; es decir, el Gobierno obligaría "a los supermercados a comprar todos los quesos que están en las cámaras de las industrias", y, asimismo, el Estado compraría "toda la existencia de leche en polvo para luego exportarla directamente". De confirmarse este rumor, para Depino, "sería un mamarracho incumplible".
Ante este complejo escenario, el presidente de Caproler, prudente, no se animó a vaticinar un cierre masivo de tambos en la provincia, pero sí habló de una "ecuación explosiva". "El tambero es un personaje especial, por lo optimista y por el cariño que tiene por lo que hace, pero baja de precios y menos producción es una ecuación explosiva", advirtió.
Hasta el año pasado, recordó, el tambero tenía en la agricultura una herramienta para mantenerse por la "rentabilidad tentadora" de los granos. "Dejaba una parte de la superficie lechera para hacer agricultura y zafaba; pero ahora, con la baja de los precios internacionales, las retenciones y el grandísimo aumento de los insumos, la situación cambió. Hay que hacer muy bien los números porque en Entre Ríos, que no es zona núcleo, con los rindes promedio se puede perder plata", analizó.
"Cerrar un tambo es muy fácil, pero reabrirlo es muy difícil", subrayó el dirigente. Las decisiones de cierre de tambos, en definitiva, "pasarán por cuestiones empresariales".
"El productor genuino, que quiere a su tambo y le tiene cariño a sus vacas, la va a pelear, porque, además, esto no puede durar. Tiene que haber una salida distinta porque de lo contrario será una sentencia de muerte para el sector lechero argentino", finalizó Depino.
El dato: 75 centavos
Sería el precio que las industrias le pagarían en el futuro inmediato a los tamberos por el litro de leche. En la actualidad ese valor se ubica en 92/93 centavos. Producir un litro de leche, según los dirigentes del sector, tiene un costo de un peso y, por eso, para hacer sustentable la producción reclaman $ 1,25.