Un reciente estudio sobre el empleo que genera el sector agropecuario y la cadena agroindustrial da cuenta que las economías regionales en su conjunto encabezan el ranking como generadoras de puesto de trabajo con el 6,1% del total.
El dato lo dio a conocer la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada) en el que se investigó “El empleo en las cadenas agroalimentarias”. Los resultados, sobre la base de datos del Indec, muestran que el sector genera un 17% del total de puestos de trabajo.
Según las estimaciones de Fada, “los resultados consolidados para 2013 indican que ese año las cadenas agroalimentarias crearon 2.745.801 millones de puestos de trabajo [directos e indirectos]en Argentina, el 17,1% del empleo total del país”.
En tanto, las economías regionales concentran 983.507 empleos (33,8%), y superan a las cadenas cerealeras de los principales cultivos de la pampa húmeda: trigo, soja, maíz y girasol (30,8%). Esos granos junto con cadenas derivadas (por ejemplo los empleos en biodiésel para el caso de la soja) suman 845.641 empleos.
La cadena granaria también está por debajo de los puestos de trabajo que genera el sector ganadero tanto en la producción cárnica como láctea que sumados dan empleo a 870.579 personas, el 31,7% del total. Se estima que el 46% de los empleos generados por el sector está en la informalidad, el segundo más elevado después de la construcción.
Fada advierte, no obstante, que todas las cadenas medidas en la generación de empleo “exhiben una pérdida de 300.000 puestos de trabajo a lo largo de todo el país entre 2010 y 2013”, comparando los datos con relevamientos anteriores de 2011. “Esto sin tener en cuenta nuevos empleos que se pueden haber perdido en 2014 como consecuencia de la recesión y la caída de precios de los bienes agrícolas”, aclara la Fundación.
Para generar no “más empleo”, sino la “posibilidad” de más empleo Fada propone una serie de políticas para el periodo 2016 a 2019, es decir al próximo gobierno nacional, con fuerte impacto en la una creciente facturación de las empresas.
Ello desandando políticas kirchenristas como por ejemplo la “eliminación inmediata” de los derechos de exportación “a todos los productos alimenticios” a excepción de los que integran el complejo soja que tendría una baja gradual.
Ello va en línea con la propuesta hecha pública por el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien abreva en la Sociedad Rural Argentina las propuestas de políticas de estímulo al sector agropecuario. La Fada impulsa la misma eliminación gradual y anual de retenciones para soja con 5 puntos porcentuales que culminaría en siete años en cero por ciento de retenciones y en 2019 con el 15%.
También se propone la “eliminación inmediata” de los permisos de exportación (ROE) en especial para las carnes y lácteos así como la intervención del estado para el comercio interno y externo. En cambio se reclama presencia del Estado con una “agresiva” política externa con apertura de nuevos mercados y recuperación de los perdidos.
“Reintegros automáticos de retenciones de IVA y promoción al agregado de valor vía amortizaciones aceleradas”, como medidas puntuales. Al igual que la suba en el corte obligatorio de hidrocarburos con biodiésel y bioetanol, biocumbustibles para los que piden un nuevo marco regulatorio.
También se reclama una fuerte presencia del Estado en materia de inversión pública en infraestructura “vial, ferroviaria, fluvial y portuaria para mejorar la competitividad de la producción de agroalimentos”. Es decir para bajar los costos de las empresas que exportan.
Con estas medidas, y algunas otras, “el potencial de la producción será enorme y, en paralelo, la creación de empleo genuino en todo el territorio nacional”, sostiene Fada. Si esas condiciones se dieran “el agro argentino podría crear 497.816 puestos de trabajo adicionales” sostiene Fada aunque no puede asegurarlo.