Eso implica que la duración de la inundación podría ser más larga de lo prevista. Según el INA, en tres semanas, en la capital provincial puede llegar al nivel de evacuación, de 5 metros. Las constantes lluvias en el Brasil, como consecuencia del fenómeno climático conocido como El Niño, modifican permanente las proyecciones del río Paraná, en sus diferentes tramos.
La crecida prevista para fines de este año y principios del próximo, llegó con antelación y ya se siente en territorio argentino. Eso implica que la duración de la inundación podría ser más larga de lo prevista.
En las provincias del norte como Chaco y Corrientes, ya hay evacuados. Y para la región, el Instituto Nacional del Agua (INA) debió modificar en tres días su pronóstico. En Posadas, el viernes el río llegó a 7,05 metros, la altura más alta desde 1983, y 5 centímetros por encima del nivel de evacuación.
En la región y zona de islas, ya debió evacuarse ganado.
En Paraná, la propagación de la crecida recuerda la inundación de sólo dos años atrás, cuando también superó las previsiones iniciales y llegó, en abril de 2007, a 5,45 metros. A los inconvenientes en la costa se sumaron las crecidas de los arroyos urbanos, ya que en sus barrancas habitan miles de paranaenses.
El último reporte del INA asevera que en dos semanas, el río Paraná frente al Puerto Nuevo de la capital provincial alcanzará los 4,60 metros, a sólo 10 centímetros de su nivel de alerta. Pero una semana después, es decir a mediados de noviembre, llegará a 5 metros, altura considerada de evacuación.