El “boom” de las compraventas de campos en la última década parece haber llegado a su fin. En Uruguay, los datos oficiales muestran una tendencia a la baja en el número de operaciones y la perspectiva de los agentes inmobiliarios apunta a una “moderación” y también a un “ajuste” a la baja de los precios para cerrar nuevas transacciones en 2013.
Consultado por El Observador, el operador Sebastián da Silva, dijo que de todas formas, la bonanza que atraviesa la agricultura producto de los buenos precios de los granos en los mercados, en particular de la soja, hará que la demanda para este tipo de tierras se “mantenga activa” y con precios “sostenidos”.
Hoy los precios de predios agrícolas con una productividad alta (Soriano, Rio Negro, Colonia) rondan los u$s 10.000 por hectárea y están por lejos despegados del promedio de ventas en todo el país. Además, este año rige el Plan de Uso y Manejo de Suelos del Ministerio de Ganadería hecho que puede “potenciar” los valores de los predios más fértiles.
“Hay propietarios que se pasaron de la raya. Están pidiendo hasta u$s 15.000 (por hectaréa) por campos agrícolas. Sin embargo, son predios que hace dos años que están a la venta y no aparecen compradores. Esto significa que se acabó el boom de los precios y ahora para vender hay que adecuarse a los nuevos valores”, expresó Daniel Oviedo de la inmobiliaria coloniense Sergio Mato.
En una línea similar, el director de Escritorio Plaza, Juan Eduardo Cuitiño, comentó que el cierre del 2012 y las primeras compraventas de campos de este año estuvieron pautadas por una “retracción de los precios”.
“Las operaciones que hemos cerrado fueron a fuerza de ajustar las pretensiones de los vendedores”, agregó. Escritorio Plaza tiene su foco del negocio inmobiliario rural en los departamentos de Lavalleja, Canelones y Florida, zona en la que el promedio de venta de los campos ronda los u$S 4.000 por hectárea.
“Los valores llegaron a una meseta”, aseguró Cutiño y consideró que seguramente la tendencia sea a la baja en los próximos tres años. Aunque advirtió que de confirmarse el desarrollo de la minería, podría provocarse una valorización de zonas puntuales del país.
Los operadores consultados coincidieron en que una de las causas que explica este menor dinamismo en las transacciones de campos, obedece a la una oferta restringida. En tanto, quienes están dispuestos a desprenderse de su propiedad fijan un precio “muy por encima” del mercado, en una clara demostración de que no están abiertos a dejar un activo que ofrece una rentabilidad muy superior a otras opciones financieras.
“La oferta está reducida a oportunidades de buenas ventas, sucesiones o compras de predios linderos. Los compradores van a seguir siendo extranjeros con alguna operación puntual de uruguayos”, pronosticó Da Silva.
La referencia de precios en promedio para campos mixtos (agricultura y ganadería) está en el eje de los u$s 5.000 por hectárea y de unos u$s 4.000 para aquellos predios 100% ganaderos. Estos valores están sujetos a la ubicación de los campos. Precisamente, Cutiño informó que en Treinta y Tres hoy se ofrecen campos agrícolas con índice Coneat 110 a u$s 2.500 la hectárea y no hay “mayor interés”.
Por su parte, las transacciones de compraventas de campos para la lechería prácticamente son nulas y están acotadas a los arrendamientos. Algo similar sucede con los predios forestales.
Nea Rural