Alfalfas WL, conocida por la mayoría de los productores tamberos y ganaderos del país, paso días pasados por la localidad entrerriana de Lucas González con el propósito de “explicarle al productor que no todas las alfalfas son iguales, es decir no es lo mismo una alfalfa de hace 10 años atrás que una de nueva genética, moderna, donde la selección hace que tenga una mejor performance en lo que respecta a sanidad frente a enfermedades y plagas. El perfil sanitario es muy superado, no solo en lo que es producción sino que además hace que mejore la persistencia del cultivo. Además explicamos el manejo, la importancia de la elección del lote, fertilización, cultivo antecesor, etcétera” comentó Gabriel Kieffer, responsable técnico de la empresa.
Alfalfas WL está presente en Argentina desde la década del 70. Comenzó de la mano del INTA, y a través de numerosos ensayos impuso destacadas variedades (WL 309, WL 600, WL 512, WL 318, etcétera). Kieffer argumentó: “Es una empresa líder del mercado en este momento. Si bien este año viene atrasado por una cuestión climática en la mayoría de las zonas, donde ha llovido en los momentos de otoño, incluso hubo algunas zonas con algunos excesos de agua hasta la semana pasada, como es el caso de Santa Fe y oeste de Buenos Aires”.
Sobre las fechas de siembra de esta leguminosa, el especialista comentó que la misma se encuentra atrasada siendo fin de marzo y todo el mes de abril las fechas más apropiadas para realizarla. “Hay que tratar de evitar una helada, ya que complicaría un poco. En toda las zonas productivas del país, la cuestión de la humedad es fundamental para la alfalfa, aunque estamos bien por lo que hizo que se haya prolongado la época de siembra, es decir estamos medianamente en épocas acordes mientras no tengamos heladas tempranas” aconsejó.
En cuanto a la época de corte sugerida “depende de los grupos que son bajo, tenemos del grupo 6 a WL611, variedad que se empieza a cortar a partir del mes de septiembre y octubre, la cual sería la época”.
Respecto de las variedades más adaptadas para la zona, Kieffer explicó que “tradicionalmente se decía que la alfalfa no funcionaba en Entre Ríos por sus suelos pesados, pero hoy al observar la red de ensayos del INTA, hace alrededor de cinco años que se demuestra que es un cultivo que funciona perfectamente, y todos sus grupos. Únicamente depende el destino que el productor le quiera dar, si necesita alfalfa para corte hay variedad de grupo 6, que es bastante eficiente en ese tipo de uso; pero si quiere alfalfa de producción para corte o pastoreo tenes del grupo 8, la WL 818, y después grupo del 9 y 10 para producciones más intensivas, como el tambo”.
La alfalfa es una herramienta muy importante en la actividad tambera y ganadera, ya sea por medio del pastoreo directo o la elaboración de reservas forrajeras, constituyen la base en la dieta de la producción bovina.
En el caso de la alfalfa, la inoculación es decisiva para el éxito de su implantación. Kieffer explicó que “la inoculación ya no se discute más, ya que los beneficios que trae aparejado son altamente superiores a una alfalfa al natural, la que tenes que inocular caseramente. Entonces, el efecto logrado con el peleteo, donde está incorporado el fertilizante, fungicida y el inoculante, mientras que el 100% de lo que es alfalfa WL sale ahora con insecticida, ayudando a todo el control de lo que es plaga al momento de emergencia del estado de plántula, es decir lo que es pulgón y trips”.
De la redacción de Campo en Acción