La presencia en Brasil de una plaga que afecta severamente los cultivos de cítricos determinó que el gobierno nacional decidiera destinar 8 millones de pesos para ser utilizados en la prevención de esta enfermedad, considerada la más destructiva para estas producciones.
Así lo anunció el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, quien puntualizó que “se destinarán 8 millones de pesos para combatir esta plaga, que en América es la más destructiva para los cítricos, y que se encuentra presente en Estados Unidos, México, Cuba, República Dominicana y Brasil, razón por la cual es necesario robustecer este programa a nivel local”.
Se trata del Programa Nacional del HLB (Huanglongbing) en cítricos, anunciado por el funcionario junto con la subsecretaria de Producción Agropecuaria y Forestal, Carla Campos Bilbao, con el fin de prevenir el ingreso de esta enfermedad en los cítricos.
Los primeros datos sobre la plaga revelan que apareció en los últimos años en el continente americano y el anuncio tiene relación directa con la importante producción citrícola de Argentina, que alcanza a unos 3,3 millones de toneladas que se obtienen en una superficie de 140.000 hectáreas, según datos oficiales.
El programa contará con una Unidad de Coordinación Integral, que involucra a técnicos de la SAGPyA, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el Instituto Nacional de Semillas (Inase), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el apoyo de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Columbres, universidades y entidades del sector citrícola.
“Es importante destacar que muchas organizaciones y organismos ya venían trabajando en esta tarea preventiva. Ahora hay que combatir los ‘hospederos’ de la plaga con un mayor control sobre las plantas”, destacó Cheppi.
La actividad citrícola genera unos 120.000 puestos de trabajo y abastece a 16 industrias y 529 plantas de empaque, que comprometen una producción de tres millones y medio de toneladas anuales con un valor cercano a los 500 millones de dólares, por lo cual esta iniciativa busca encarar una fuerte política de prevención.
Los primeros focos de esta plaga (se trata de una chicharra que infectada con el HLB se convierte en vector), se detectaron durante 2004 en Brasil, en la ciudad de San Pablo y luego se extendió a los estados de Paraná y Minas Gerais, mientras que luego aparecieron otros casos en Estados Unidos, República Dominicana y Cuba, ocasionando daños severos en las producciones.
Si bien Argentina está libre de esta plaga, la cartera agropecuaria consideró que es “necesario tomar todos los recaudos, debido a que sólo a 300 kilómetros de la frontera, en Brasil, existen campos infectados por el HLB que representan un peligro para el sector citrícola nacional”, destacó el organismo oficial.