Sin importar quién será el próximo presidente de los argentinos, es claro que tendrá que enfrentar los problemas que aquejan hoy a la economía argentina. La inflación, la pérdida de competitividad, los subsidios crecientes, la caída del déficit fiscal y el deterioro comercial son algunos de los puntos conflictivos que deberán tratarse, ya sea por parte de Cristina Kirchner o de algún candidato opositor.
Al momento, el Gobierno Nacional no se ha expresado de forma concreta sobre todos estos temas, aunque se podría esperar que simplemente continúe con la “profundización del modelo”. Podrán observarse algunos cambios precisos, pero no van a diferir mucho de todas las políticas aplicadas durante los últimos 8 años. De manera contraria, los candidatos opositores han planteado en las últimas semanas qué es lo que harían en caso de que lleguen al poder. Abeceb.com realizó un relevamiento para definir cuáles son sus ideas.
Uno de los principales focos de discusión es el aumento de los precios: todos los opositores están de acuerdo con que es necesario reducir la inflación. Alfonsín expresó que es un factor de generación de pobreza, y que es posible bajarla sin que ello “enfríe” la economía. Hermes Binner tiene una opinión similar, pero también se ha expresado a favor de acordar con los distintos sectores de la economía para hacer converger la tasa de crecimiento de los precios a un dígito, aunque aclaró que esto solo sería posible en 2 o 3 años. Elisa Carrió comparte con esta visión: según ella, hay que convencer a la sociedad de que es posible lograr un sendero descendente de la inflación, hasta llevarla a un rango entre el 2% y el 6%. Pero aclara que “hay que sacarla el sesgo inflacionario a la política fiscal”, dado que “el gasto público creció a niveles altísimos”. En esto último también hizo hincapié Eduardo Duhalde.
La otra cuestión importante es la del tipo de cambio. Aquí, las posturas se muestran más divididas. Alfonsín y Duhalde son partidarios de tener un tipo de cambio alto para garantizar la competitividad de la industria local, pero no quieren devaluar en el contexto inflacionario actual. Carrió, en cambio, se mostró a favor de un peso más competitivo, al igual que Binner. Aunque este último hizo un fuerte hincapié en que no desea mantener libre al dólar, ya que coincide en que el peso se apreciaría como lo está haciendo el real brasileño.
Los subsidios es otro de los temas más tratados: para Gónzalez Fraga, flamante candidato a vicepresidente por el radicalismo, expresó que este partido impulsará profundos cambios en el régimen vigente. Calificó, por ejemplo, como un “despilfarro total” los subsidios energéticos, dado que “termina beneficiando a ciudadanos que están en condiciones de pagar”. Binner y Rodriguez Saá tienen una opinión similar. En tanto, Carrió pide que haya un mayor control sobre los mismos.
Por último, todos los candidatos hablaron sobre un tema que, a pesar de que perdió relevancia en la discusión política actual, sigue vigente: las retenciones. Todos concuerdan con que es imposible eliminarlas porque desfinanciaría el estado. Pero a su vez, consideran que es necesario reducirlas. Carrió pretende que sólo queden los impuestos a la soja y al petróleo, sin exceder nunca el 25%. Rodriguez Saá quiere las retenciones para el sector energético únicamente, y Ricardo Alfonsín promete que bajarlas gradualmente hasta llegar a un nivel menor al 10%. Para Binner, este impuesto es un problema que hay que resolver con un “sistema tributario diferente, justo, progresivo”.
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