Con la siembra de trigo en su cuenta regresiva, la urea granulada, un insumo vital, ha registrado en las últimas semanas incrementos de entre 10 y 15 dólares la tonelada, según consultas realizadasa representantes de empresas que comercializan el producto.
En la actualidad, el consumo de urea en la Argentina ronda las 850.000/900.000 toneladas, sobre un mercado total de fertilizantes de unos 2,5 millones de toneladas. Profertil es, con alrededor de un 70%, la empresa que más participación tiene en esta fuente nitrogenada. Hoy esta misma firma les vende su urea granulada a otras compañías comercializadoras, como Bunge, Nidera, Aca, Cargill, YPF y ASP, por ejemplo.
"Es mucho lo que se incrementó la urea; desde hace dos meses hasta ahora aumentó 30 dólares. Sólo el jueves de la semana anterior pasó de 362 a 382 dólares la tonelada (al productor). Dicen que recién en julio va a haber una baja, cuando ya estaría todo sembrado", señaló Fernando Russo, de Ortega Hnos., de la localidad cordobesa de Idiazábal.
"También nos dijeron que va a haber un aumento de unos 10 dólares en el fosfato diamónico, que se iría a 385/390 dólares", agregó el técnico.
José María Rodríguez, asesor de la firma Agronomía Salto, señaló que en esa zona del norte bonaerense la urea trepó 15 dólares desde el 2 del actual. "Hoy, al productor la urea está, según el volumen, en 390/395 dólares", remarcó Rodríguez.
En Ceres Agropecuaria, de Nueve de Julio, un representante de la empresa que pidió reserva de su nombre afirmó que allí la urea aumentó unos 20 dólares entre la última semana de abril y la primera del actual. "Nosotros la conseguimos a 360 dólares más IVA, puesta en nuestra planta", comentó.
En el sudeste bonaerense también se han registrado incrementos. "En los últimos quince días hubo subas de 10/12 dólares la tonelada, llegando a los 362 dólares más IVA. Dicen que va a seguir aumentando. La urea está entre 70 y 80 dólares más cara de lo que históricamente valió", indicó Guillermo Cavalleri, del Grupo Ceres Tolvas. La disparidad de valores entre las zonas obedece, entre otras razones, no sólo al costo del nutriente, sino también al flete en un determinado lugar y a los gastos de comercialización que le puede agregar cada empresa distribuidora. Por el lado de las empresas, una alta fuente de Profertil confirmó que la urea aumentó unos 10 dólares en las últimas semanas. "Hubo una corrección en el mercado doméstico que acompañó al mercado internacional. Hoy la urea a nivel distribuidor está en 335/340 dólares la tonelada; me llaman la atención valores de 380/390 dólares. Al productor debería estar en 360 dólares", dijo.
Valores similares
Más allá de los incrementos ya producidos, hay temor de que los incrementos sigan. El alto precio del petróleo o, simplemente, "ajustar" el producto a lo que ocurre a nivel internacional (la referencia para este producto está lejos de la Argentina, en el Mar Negro) son algunos de los argumentos que se oyen para justificar la urea, por más que en la Argentina haya una importante producción.
Para Pablo Pussetto, gerente comercial de Profertil, en realidad la urea hoy está más baja que el año pasado, al menos en lo que va de esta campaña. "A estas alturas, el año pasado estaba en 360/365 dólares la tonelada a nivel productor; está más barata que el año pasado. Hoy, con mejores precios (en trigo y maíz) es más favorable la relación insumo/producto", subrayó.
Pussetto dijo que esta empresa notifica todos los meses a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia cuáles son sus precios. El año pasado se abrió en este organismo una investigación que concluyó que no había posición dominante por parte de esta compañía.
Julio Lieutier, asesor del norte bonaerense, destacó que, con los precios a cosecha para el trigo y los actuales para la urea, no resulta "muy interesante" buscar más rindes con el nitrógeno. "Históricamente era interesante poner hasta 140 kg de nitrógeno (entre lo que hay en el suelo y lo que se agrega vía fertilizante), con la urea a 230/270 dólares, pero hoy no conviene pasar de los 130 kilos. No es prudente por el costo; si se pone más (al cultivo) se gana lo mismo o menos", explicó.
Fuente: La Nación