La Comisión Europea propuso ayer prorrogar por un período de un año el retiro obligatorio de tierras dedicadas al cultivo de cereales, cuyo objetivo es mitigar el descenso de la producción mundial y el alza en los precios consecuente.
Bruselas sugirió dejar en cero el porcentaje de cultivos obligados a ser abandonados durante la próxima temporada, según afirmó un comunicado. Actualmente, la normativa obliga a dejar un 10% de los cultivos.
La propuesta pasará ahora a manos de los ministros de Agricultura de los países miembros de la Unión Europea (UE), que se reúnen a fines de septiembre.
"Los precios de los cereales han alcanzado picos históricos, los problemas de abastecimiento no paran y en caso de mala cosecha, en 2008, si se mantuviera el régimen de retirada de tierras el mercado interior estaría expuesto a peligros potencialmente graves", señaló Mariann Fischer- Boel, Comisaria europea de Agricultura, mediante un comunicado.
Una muestra del mal pasar europeo en materia agrícola es que las existencias de cereales almacenados han bajado de 14 millones de toneladas en la campaña 2006-2007 a cerca de un millón de toneladas en la actualidad.
Peor aún, Bruselas prevé que las existencias de cereales caigan de manera excepcional a finales de la temporada 2007-2008, sobre todo en los países exportadores, y hasta se ha indicado que podrían llegar a los niveles más bajos en 28 años.
Entre los más beneficiados por la eventual prórroga se encuentran los agricultores españoles, ya que actualmente España, a diferencia de lo que está sucediendo en la mayoría de países productores de la UE, no ve muy afectada su producción por la adversidad climática.
Al respecto, la Ministra española de Agricultura, Elena Espinosa, celebró ayer la propuesta de la UE, y dijo que la medida impulsará la producción de grano española en 2,5 millones de toneladas al año y sumaría 750.000 hectáreas al terreno disponible para el cultivo español.
Según datos preliminares del Gobierno español, se espera que la cosecha de trigo, cebada y avena se pueda incrementar este año un 20%, a lo que habría que agregar el 10% correspondiente por no estar obligado a abandonar cultivos una vez que se apruebe la propuesta de la Comisión.
Los precios de los cereales, y en particular del trigo, han alcanzado niveles históricos durante los últimos meses, impulsados por una inmensa demanda- principalmente de China y la India- que la oferta es incapaz de suplir, sobre todo desde que Ucrania se retiró del mercado azotada por la sequía.
De acuerdo a datos aportados por la Comisión, si la cuota se dejase en cero, la tierra afectada sería de entre 1,6 y 2,9 millones de hectáreas.
Además, la propuesta generará la obtención de entre 10 y 17 millones de toneladas de cereal en 2008, lo que ayudará a rebajar la tensión en el mercado.