Ante el creciente malestar generado a raíz de la decisión, todavía verbal, del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, de frenar la importación de algunos alimentos, la Unión Europea se anticipó a la reunión que tendrán hoy los consejeros comerciales del bloque y llamó al gobierno argentino a desactivar las medidas anunciadas por ser “incompatibles con la normativa de la Organización Mundial de Comercio y los compromisos adquiridos por la Argentina en el marco del G20”.
Mediante un escueto pero contundente comunicado, la UE informó ayer que interpeló formalmente a las autoridades nacionales a propósito de las restricciones que trascendieron en los últimos días y consideró que, “siendo la Argentina un exportador neto de alimentos u$s 22.000 millones de ventas contra u$s 1.000 millones de importaciones, dichas medidas resultan inexplicables, a pocos días del posible relanzamiento de las negociaciones comerciales entre la UE y el Mercosur” . A propósito de este tema, el bloque europeo agregó que el país “ha impulsado tan decididamente durante su presidencia del Mercosur” estas discusiones, que “tienen precisamente el objetivo de incrementar los flujos de importación y exportación entre las partes”.
Sin compras
Los consejeros comerciales europeos se reunirán hoy para discutir, entre otros temas, estas medidas, que si bien no están asentadas en ninguna norma escrita, ya generó el freno de las compras por parte de muchos importadores, quienes temen no poder ingresar los productos una vez arribados al puerto. Incluso, empresarios brasileños reconocieron que se frenaron los pedidos por parte de la Argentina.
La delegación más preocupada y molesta de la UE es la italiana, ya que es uno de los países que se vería más perjudicada con estas restricciones. Al transmitirles la noticia a los supermercadistas, Moreno puso dos claros ejemplos: no más pastas italianas ni jamones españoles. Sin embargo, todavía falta conocer la letra chica de la medida para saber exactamente qué productos no podrán ingresar al país. Para ello, el funcionario convocaría a los referentes de las principales cadenas a una reunión el lunes.
De todas formas, además de las pastas y los jamones, la decisión de Moreno también afectaría la compra de turrones españoles, chocolates suizos, cerveza alemana y quesos franceses, entre otros.
En respuesta al planteo de Europa y de Brasil y tras participar en Córdoba en unas jornadas empresarias, la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, salió ayer a relativizar el impacto de la medida al afirmar que “todo lo que el mercado demande en materia de alimentos importados va a estar disponible en las góndolas del país”. De todas maneras, defendió las medidas de política económica y aseguró que “todas son acordes a las normas de la OMC”.
Además del encuentro, en la sede de la UE, de los consejos comerciales, los embajadores de los países del bloque participarán hoy de una reunión con legisladores miembros de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados para analizar la cumbre UE-Mercosur de la semana próxima en Madrid y también las medidas adoptadas por Moreno.
El Cronista