Economía

La suba del petróleo aumenta la rentabilidad del complejo sojero

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Según analistas, el alza hace más atractivo sustituir combustibles fósiles por bioenergías y así se mantendrá la tendencia alcista de los precios de los granos y sus derivados.

La escalada en la cotización internacional del petróleo, que tocó su pico histórico la semana pasada, promueve la producción de los biocombustibles, actualmente vistos como un bien sustitutivo.

Los porcentajes de corte obligatorio, que los diferentes gobiernos se plantearon para reducir las emisiones de gases perjudiciales al ambiente, generan una demanda de bioenergías que será creciente y que mantendrá la tendencia alcista de los insumos para producir los sustitutos al combustible fósil.

La Unión Europea estableció un corte obligatorio de la nafta y el diesel con biocombustibles de 10% (como mínimo) para 2020, mientras que la meta para 2010 es de 5,75%. Por su parte, Estados Unidos planea reducir el consumo de aceites fósiles en 20% en los próximos 10 años.

En este contexto, en la Argentina, tanto las naftas como el gasoil, deberán obligatoriamente mezclarse con 5% de bioetanol, las primeras, y 5% de biodiesel, el segundo, para 2010.

En el país, la más beneficiada por la demanda de biocombustibles será la soja, el cultivo que le otorga a la Argentina el primer puesto en exportaciones de aceites y harinas de esa oleaginosa.

Atestigua este augurio la evolución del precio del aceite de la oleaginosa, que se incrementó en 35% en 2007, acompañando la tendencia alcista del petróleo, que subió cerca de un 50% en el mismo período. Y esa situación repercute también en la cotización del poroto.

Además, según analistas del sector, si hay una mayor competencia de los diferentes cultivos por ocupar un área de siembra limitada, los precios de los granos van a seguir asumiendo juntos la tendencia alcista.

Rentabilidad

Refiriéndose al factor de la sustitución, Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles, explicó que la producción de biodiesel en base a soja es competitiva cuando el valor del petróleo está entre u$s 100 y u$s 110 por barril.

Es decir que el precio internacional actual no está tan lejos de alcanzar ese punto de equilibrio entre las dos alternativas energéticas. Sin embargo, según el especialista, las retenciones nacionales al crudo, que alcanzan el 45% y tienen un efecto real en el valor interno de 31%, alejan ese horizonte de paridad en la Argentina.

Según señaló, cuando llega a la destilería, el valor del barril de crudo oscila en u$s 45, mientras que en el mundo ese precio se acercó a los u$s 90.

Sin embargo, no hay que descartar que el aumento del precio del aceite de soja desbalancea la ecuación de la rentabilidad del biodiesel, al ser el principal insumo.

Pero a su vez, una mayor demanda de biocombustibles elevará su precio, más si se piensa que la superficie sembrada no tiene una capacidad de crecimiento infinita.

Por lo tanto, mientras no hay absoluta certeza sobre cuál será la rentabilidad real de la producción de biocombustibles, sí es seguro que la puja de precios que genera el aumento del petróleo va a seguir nutriendo los buenos precios de los commodities agrícolas.

Fuente: El Cronista Comercial

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