Buena proyección de producción limita el precio de la soja. El comportamiento de los precios locales continúa atado a la evolución internacional aunque esta depende, en el complejo oleaginoso, de Sudamérica. La caída externa presionó los valores en el recinto para que fueran menores las ofertas de las fábricas y de los exportadores.
Para el mercado local la excepción estuvo dada por el girasol que mejoró por la firmeza que se proyecta en las cotizaciones ante las pobres expectativas de producción.
En Chicago el cierre de las cotizaciones futuras fue dispar, solo el trigo finalizó con subas pro coberturas de posiciones tardías mientras que el maíz y la soja bajó por la firmeza del dólar.
Para la oleaginosa las buenas perspectivas de producción en Sudamérica son un limitante a las mejoras en los precios estadounidenses.
En relevamiento realizado los valores escuchados para los distintos granos fueron los siguientes:
No hubo compradores interesados en el trigo.
Para el maíz la exportación pagó u$s 125 para entrega en enero/febrero y u$s 120 para julio.
En sorgo la exportación pagó $ 400 por el cereal con descarga, mientras que el precio para el cereal nuevo con entrega marzo/abril fue de u$s 95.
Por la soja con descarga contractual, las fábricas de la zona pagaron $ 970, igual que la exportación sin descarga. Para la oleaginosa de la nueva cosecha con entrega en mayo se ofreció pagar u$s 230.
Para el girasol disponible, las fábricas pagaron $ 900 con descarga inmediata.