Las buenas reservas de humedad se mantienen en la provincia

La situación hídrica actual garantiza la evolución del trigo en el invierno

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El oreado de los suelos se dificulta y prevalecen zonas con demoras para retomar las tareas de siembra. Considerando el estado actual de reservas, las condiciones son favorables para que el área triguera experimente un crecimiento.

Más allá de alguna llovizna dispersa, desde el jueves 26 de mayo no se han observado precipitaciones en la región pampeana. Sin embargo la humedad superficial se mantuvo elevada del centro para el sur de la provincia y ésta se vinculó a las condiciones ambientales que sobrevinieron luego de las precipitaciones.

En efecto, remarca el último informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), la capa baja de la atmósfera se ha mantenido muy húmeda, la circulación dominante no ha sido favorable para generar un cambio de masa de aire y por lo general las neblinas son un fenómeno que tiende a generalizarse en las primeras horas del día. Consecuentemente el oreado de los suelos se dificulta y prevalecen zonas con demoras para retomar las tareas de siembra.

Los acumulados pluviales del mes de mayo, se ubicaron en los niveles normales como piso, aunque en muchos sectores las precipitaciones sobrepasaron largamente las marcas estadísticas. El cambio para lograr este resultado, se observó principalmente en la semana del 18 al 25, donde se produjeron precipitaciones de gran cobertura y en general de altos milimetrajes.

Hoy por hoy, los excesos hídricos generan problemas para las actividades de cierre de campaña y para el avance de las siembras, sin embargo la situación hídrica actual es prácticamente una garantía para la evolución del trigo durante el invierno. Es posible que las fechas se estén ajustando para los cultivares de ciclo largo, sin embargo no es un mal año para pensar en aumentar el área triguera.

Proyecciones. La evolución del tiempo en este comienzo de junio no ha dado mucha tregua a los productores de Entre Ríos. Las decisiones que deben tomarse en esta primera quincena dependerán mucho de las condiciones meteorológicas y, por cierto, en este momento las mismas están complicando el panorama. Sin embargo es preferible esta situación que un atraso pluvial de importancia.

Desde el punto de vista climático, estima el Siber, es razonable esperar que la última parte del otoño sea húmeda. No obstante, los desvíos positivos de la precipitación en esta época del año dentro de un contexto dominado por masas de aire húmedo, no facilitan el oreado de los suelos. Por este motivo es importante saber cómo se plantea este comienzo de junio.

En principio, señala el texto, este fin de semana se observó un cambio de ambiente, es decir, el frío llegó a la provincia de Entre Ríos, aunque no con rigor como para dejar heladas.

Este ambiente frío y más seco no garantiza, sin embargo, que la estabilidad del tiempo se sostenga. De hecho, se espera que por estas horas avance desde el oeste y en los niveles medios de la atmósfera un eje de baja presión. Este movimiento de aire tiende a generar corrientes de ascenso desde la superficie. Consecuentemente las zonas que dispongan de humedad en las capas bajas de la atmósfera, verán favorecidos los desarrollos nubosos.

La provincia, esta semana, probablemente se vea afectada por el pasaje de esta perturbación. Si previamente el pasaje de la masa de aire frío provoca un barrido importante del aire húmedo en superficie, es posible que no se concreten lluvias de importancia. De otra manera, la recurrencia de las precipitaciones será inevitable.

Importantes sectores de Santa Fe, el noreste de Buenos Aires y las zonas agrícolas de Uruguay configuran junto a Entre Ríos, el sector más vulnerable a la persistencia de los excesos hídricos.

Será importante, entonces, monitorear lo que sucede con el ingreso de aire frío y seco. Esto puede definir el volumen de precipitaciones que pueda concretarse en los primeros días de esta próxima.

Finalizando al mes de mayo, los valores de temperatura superficial de mar estimados por satélite confirmaron la neutralidad del Pacífico Ecuatorial Central. La anomalía fría de las últimas dos semanas se ubicó en torno de -0,2°C, lo cual ratifica que las marcas comienzan a moverse dentro del intervalo de anomalías de temperaturas que se considera neutral (+0,5°C; -0,5°C).

Los modelos de pronóstico proyectan la situación de neutralidad como la más probable para el invierno y el comienzo de la primavera. Este indicador es primario pero es el más sencillo para entender el estado térmico de una región del planeta con alta influencia sobre el clima del sudeste de Sudamérica.

Esto es, en principio, una noticia favorable: podrá haber anomalías climáticas dependientes de otros factores, pero es interesante descartar la posibilidad de que La Niña aparezca en el horizonte a mediano plazo.

Considerando el estado actual de reservas, las condiciones son favorables para que el área triguera experimente un crecimiento. Posiblemente esta posibilidad sea vea impedida por razones ajenas al comportamiento climático, finaliza el informe.

Fuente: El Diario

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