Pese a que la intención de siembra de los productores es la más alta de la historia, y que se producirá una cosecha récord de la oleaginosa en 2009, la sequía ya afectó unas 500.000 hectáreas que podría quedar fuera de producción.
Hasta el momento, la cobertura nacional supera los 15,1 millones de hectáreas (83% de las 18,2 millones proyectadas) según relevamientos difundidos por técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC). La estimación ya incorpora el recorte estimado desde la proyección inicial de la campaña.
El reporte destaca que se registraron avances en los implantes de algunas regiones del Noroeste, donde los perfiles de los suelos ahora aparecen aptos para recibir las semillas. Por el contrario, la seca y las altas temperaturas retrasan siembras pendientes en el Noreste.
En el caso del maíz, la BdeC indicó que se cubrió el 91% de las 2,4 millones de hectáreas proyectadas, y comenzó la coberturas en Salta y Tucumán. Pero según la entidad, la superficie sembrada en la zona sufriría recortes de importancia por la sequía. En Chaco y Santiago del Estero, no se ha podido concretar la implantación, y el desarrollo está comprometido en Entre Ríos y el Norte santafesino.