Informe Sagpya

La sequía ha impactado en la campaña

Actualidad
La falta de humedad por la prolongada sequía que sufre gran parte de la región agrícola argentina no sólo retrasa la siembra de algunos cultivos, como el girasol, sino que también impacta en el desarrollo de los ya sembrados, en especial trigo.

Así surge del último informe semanal realizado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya), con datos de la evolución de los cultivos al pasado 6 de septiembre.

"La situación de sequía generalizada ha retrasado el avance de la siembra de girasol en el norte; si bien el beneficio económico estimula la intención de siembra, la falta de precipitaciones afecta su concreción", advierte el trabajo.

La superficie sembrada con la oleaginosa para esta campaña 2007/08 totaliza un 9 % a nivel país, con un retraso de 5 puntos porcentuales con respecto a la campaña anterior, revela la Sagpya.

En el caso del maíz, indica el informe, aprovechando las temperaturas más templadas registradas durante los últimos días se sembraron algunos lotes en el norte de la provincia de Santa Fe.

En cambio, en los departamentos del sur solamente se registra la implantación de lotes muy aislados por la falta de humedad que presenta la capa superficial de los suelos.

En la provincia

En Entre Ríos, prosiguió la siembra y se alcanzó un avance de 9 %, cuatro puntos porcentuales menos que en relación a la misma fecha para la campaña anterior; y en Córdoba comenzaron a sembrarse los primeros lotes en algunos sectores puntuales donde la humedad del suelo lo permitía.

Por otra parte, con la siembra de trigo prácticamente finalizada, el aumento de la temperatura en los últimos días hace sentir aún más la ausencia de lluvias y el bajo contenido de humedad del suelo.

"En general, los cultivos están manifestando notoriamente los síntomas del estrés hídrico, con una emergencia despareja y muy lento desarrollo vegetativo", puntualiza el trabajo, que agrega que "la escasa disponibilidad de agua se ve acrecentada por el aumento de las temperaturas de los últimos días con fuertes vientos".

Asimismo, pronostica que "de no producirse lluvias abundantes en pocos días se acrecientan los riesgos de que se produzcan pérdidas de plantas".

"La ocurrencia de lluvias favorecería la continuidad de una evolución adecuada de los cultivos, ya que incrementan sus demandas de agua en las próximas etapas fenológicas", afirma el informe.

La escasa disponibilidad de humedad en los suelos puede afectar los rendimientos finales, lo que se suma a la menor superficie sembrada en algunas zonas productoras respecto al ciclo agrícola anterior.

Según el relevamiento de la Sagpya, para la presente campaña 2007/08 se sembraron 5,25 millones de hectáreas, contra 5,43 millones de hectáreas del ciclo anterior 2006/07.

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