Después del paro

La Rural volvió a llamar al diálogo con el Gobierno

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A dos días de haber finalizado el paro del agro, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, renovó el llamado al diálogo con el Gobierno nacional, a fin de para encontrar una salida a las necesidades del sector.

El titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, volvió a convocar ayer al diálogo con el Gobierno nacional para encontrar una salida a las necesidades del sector agropecuario, y criticó las regulaciones y marchas y contramarchas que se le impusieron al sector en granos y carnes.

"Renovamos nuestro llamado al diálogo. El paro concluyó hace apenas dos días, pero el pedido de una mesa de negociación para pautar las condiciones en que el sector agropecuario y los productores argentinos deberán producir y trabajar en los próximos años está más vigente que nunca", sostuvo Miguens.

El dirigente consideró que si ese llamado "se realiza en conjunto con las otras entidades del agro, seguramente será más efectivo".

Análisis del 2006

Al trazar un balance del año, Miguens destacó que "a pesar de los problemas que debió afrontar el sector, como el brote de aftosa, el cierre de exportaciones de carne o una dura sequía, hoy superada pero que afectó a algunos productores, siguió apuntalando la economía del país y eso a pesar de las regulaciones, marchas y contramarchas que se nos impusieron a lo largo del año".

En su balance, recordó que el "cierre de las exportaciones aplicado en marzo último, una decisión inédita que dejaba al producto más emblemático y de mayor calidad de la producción agropecuaria fuera de los mercados internacionales, dejando a su vez un espacio vacío a nuestros competidores en ese mercado".

Miguens defendió también el paro que el campo le hizo al gobierno, al señalar que el sector venía "haciendo un esfuerzo muy grande por colaborar con el país en la lucha contra la inflación, en la que vieron caer sus precios hasta un 30%, como sucedió en el caso del ganado en pie".

El titular de la Rural se quejó de que "el manoseo del mercado del trigo se sumó al de carne, contribuyendo a la sensación de confusión del productor".

Y sostuvo que "la gota de rebasó el vaso surgió apenas unas semanas atrás con tres hechos puntuales: el cierre de inscripción para el registro de exportación de maíz, la intervención sobre el mercado de Liniers con nuevos precios de referencia y el amague de recortar las exportaciones a 45.000 toneladas, incluyendo las categorías vacas de manufactura y novillos pesados hasta ese momento exentas".

"Si bien nunca llegó a implementarse, porque en el medio ocurrió el llamado al segundo paro, esta última medida significaba un claro punto de inflexión, un cambio drástico de tendencia: hasta entonces se hablaba de ir hacia una mayor apertura y de repente se proponía un retroceso", sostuvo Miguens.

Además, justificó ese paro al señalar que "todas estas idas y vueltas, marchas y contramarchas, intervenciones y regulaciones resultaron inaceptables para el sector. Para los productores y para la dirigencia".

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