Final de campaña

La roya de la soja está en la zona núcleo

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Lo informó el Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de plagas agrícolas, la roya asiática de la soja ya apareció en el corazón productivo de la oleaginosa: se detectó la enfermedad en Maggiolo, ubicada en el sur santafesino.

La enfermedad se registró en esa ciudad en una soja de grupo IV que se encuentra en R5-R6.

"La aparición de este año (en la zona) se adelantó dos meses con respecto a 2004 (en ese momento la enfermedad se presentó el 28 de abril)", expresó Cristina Palacio, directora del laboratorio Servicios de Investigación y Estudios Fitopatológicos, con sede en Venado Tuerto.

Para la especialista, la detección de roya en esta región era "predecible" por un ambiente altamente favorable para la enfermedad, por un cultivo de soja de segunda que se encuentra en muy buen estado y la presencia de inóculos cerca de la región (por la provincia de Entre Ríos).

Con la roya ya presente en esta región, ¿qué pueden hacer ahora los productores?

"En principio, la soja de primera se encuentra, en general, en R6 y algunos lotes en R7; es decir, es la que menos riesgo de pérdidas presenta en cuanto a un ataque severo de roya. A su vez, un número importante de lotes han sido tratados para el control de enfermedades de fin de ciclo, que según el momento del tratamiento y el producto utilizado contarán aún con residualidad o no del mismo", señaló Palacio.

No obstante esta situación, para Palacio los productores tienen que estar atentos. "El problema principal radica en la soja de segunda, que recién ha comenzado su período en R5 y todavía quedan muchos días para completar la etapa de llenado. Recordemos que el ambiente es muy favorable para el patógeno y que el ciclo de este patógeno se repite numerosas veces en corto tiempo", puntualizó la especialista.

Palacio agregó: "Se puede realizar control preventivo con fungicida o bien monitorear los lotes hasta detectar pústulas para luego realizar el tratamiento de control".

Según Marcelo Carmona, fitopatólogo de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en la aparición y dispersión de la enfermedad tienen cada vez más importancia las temperaturas de noche (mínimas). "Son más importantes de lo que se cree; tienen íntima relación con la germinación de las esporas y, por lo tanto, con la infección", subrayó el especialista.

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