La regionalización del Senasa está en discusión

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Descartan la implementación de un sistema de "regionalización" epidemiológica en la Argentina ante el debate abierto en algunos sectores por la aparición de los focos de fiebre aftosa en Brasil y el impacto en los mercados de exportación de carnes. Así lo manifestaron el vicepresidente del Senasa, Carlos Casamiquela, y el jefe de gabinete del organismo, Carlos Milicevic, en una conferencia online organizada por el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA) y el portal de Internet Agrositio anteayer en la que respondieron las preguntas de más de 50 periodistas de todo el país. Las numerosas inquietudes, muchas de las cuales no pudieron ser satisfechas por falta de tiempo, comprendieron desde la problemática de la aftosa en la región, la fruticultura, el algodón, el tabaco, estructura y presupuesto del organismo y la apertura de nuevos mercados para los diferentes productos, entre otras cosas. En opinión de las autoridades del organismo, la regionalización sanitaria no implicaría de por sí una mitigación o acotamiento del riesgo de cierre de los mercados a las carnes argentinas en caso de producirse una emergencia por fiebre aftosa. Milicevic negó, además, que se analizara una reglamentación para convertir en obligatorio el caravaneo de todo el rodeo argentino a partir de enero próximo -tal como habían deslizado desde la Secretaría de Agricultura- y, aclaró, que de instrumentarse una norma en ese sentido sólo comenzaría por aplicarse en los animales del norte del país. "La regionalización no la consideramos buena o conveniente, lo que sí la Argentina ha generado es una zona buffer (tapón) de 25 kilómetros de resguardo fronterizo, como una suerte de pequeña regionalización. Hoy no hay condiciones o necesidad de ir más allá, aunque esto no significa que en el futuro ante una emergencia no se negocie con los compradores alguna pauta en este sentido", consideró Milicevic, y agregó que en el caso de Brasil, "la regionalización no le ha generado ninguna minimización del impacto comercial porque si bien uno puede plantear regiones sanitarias a los diferentes países u organismos a veces dista de la cuestión comercial", dijo. La otra regionalización. Los representantes del Senasa, no obstante, señalaron que el organismo avanza hacia un camino de descentralización administrativa que implicaría que cada región o provincia maneje sus propias necesidades de fondos y políticas sanitarias en coordinación con la sede central. "Creemos que los fondos deben ser diseñados y ejecutados de acuerdo a las necesidades de cada región; la idea central es dividir al país en función de límites políticos, es decir que no va a ser una regionalización vinculada a temas económicas o productivas sino territorialmente", expresó Casamiquela, y agregó que en el caso de Santa Fe, en enero próximo, como una "regional" del Senasa. También la Patagonia sur (Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) funcionará bajo un mismo paraguas administrativo. "Hoy hay una toma de decisiones centralizadas en forma exacerbada que finalmente tiene una cuota de ineficiencia", reconoció el vicepresidente del organismo y pronosticó que los primeros resultados podrían comenzar a notarse en un año. "El Senasa hizo un proceso a la inversa de centralización y concentración de las funciones; la idea es volver a darle un sentido federal al organismo porque los problemas suceden en el interior y en el campo", añadió Milicevic. En este sentido, los funcionarios aclararon que la regionalización no implicaría una fragmentación de la capacidad de auditoría del organismo ni normas desiguales.

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