Fertilización de base, refertilización y aplicaciones de tratamientos fúngicos expresaron rendimientos superiores a 4.500 kg/ha. Sin la adopción de esas mínimas tecnologías, los rendimientos fueron bajos, con pisos de 1.200 kg/ha.
La cosecha de trigo en Entre Ríos trepó en esta campaña a 879.285 toneladas, cifra que representa un aumento del 8,44 % con relación al ciclo precedente cuando había llegado a 810.862 toneladas. Así lo indica el informe final sobre producción de trigo dado a conocer ayer por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través del Proyecto Siber.
Al analizar lo sucedido durante la campaña, los técnicos de la Bolsa, liderados por la Ing. Agr. Gladys Eguía, recuerdan en el trabajo que el ciclo triguero entrerriano comenzó con algunas "complicaciones", debido fundamentalmente "al precio del cereal que ajustaba considerablemente el margen bruto por hectárea, acompañado por el incremento de los costos de fertilizantes a base de fósforo y a factores climáticos desfavorables que produjeron falta de piso y demoras en el inicio de las labores". Estos aspectos, se agrega, fueron "determinantes" en la elección de los ciclos de los cultivares.
El desabastecimiento, cupos y sobreprecios del gasoil, se añade, también acompañaron el desarrollo del trigo durante la campaña.
La siembra finalizó en el transcurso de la última semana de julio. Ese mes la ola polar que afectó al país produjo en Entre Ríos "heladas de intensa magnitud y duración", que "ocasionaron retardos en la germinación y desarrollo de los lotes de trigo que se encontraban en estado vegetativo". El retroceso de las reservas superficiales de los suelos, asimismo, "retrasaron las tareas de refertilizaciones nitrogenadas".
Con respecto a la provisión de urea, el informe de la entidad destaca que "hubo poca disponibilidad en el momento de mayor demanda, lenta capacidad de entrega en los tiempos pactados y aumento del costo".
SANIDAD. Las intensas precipitaciones de septiembre y octubre propiciaron la aparición de enfermedades fúngicas. La más importante fue "mancha amarilla".
El informe elaborado por la Ing. Agr. Norma Formento, del INTA Paraná, sobre pérdidas ocasionadas por "mancha amarilla", en condiciones de infección natural para dos niveles de enfermedad, cita el informe de la Bolsa, "constituye el primer antecedente cuantificado para la subregión triguera III (Entre Ríos)".
Las pérdidas del rendimiento oscilaron "entre 317 y 625 kg/ha, representando una merma del 7 y 14 %. El número de granos por m2 no fue afectado por la enfermedad. El peso de mil granos (PMG) se redujo entre un 8 % (36.7 g) y 11,2 % (37,8 g). El peso hectolítrico disminuyó entre el 1,25 % y 4,57 %". Estos valores fueron comparados con testigo tratado.
Otras enfermedades foliares que aparecieron en la campaña fueron "roya", y en mucho menor medida "fusariosis de la espiga".
Los excesos hídricos o anegamientos provocaron en sectores de lotes, sobre todo en zonas bajas, muerte de plantas como consecuencia de asfixia radicular.
De poca incidencia, pero ponderadamente llamativo, fue la aparición de "diatraea", visto por primera vez en esta campaña. Aunque se estima fue desapercibida su presencia en el cultivo.
EL CLIMA. Varios eventos de granizo se produjeron durante el ciclo del trigo, recordó luego el trabajo de la Bolsa. Se destacaron el del día 20 de octubre, que ocasionó severos daños en los en los departamentos Concordia y Nogoyá, y el del 18 de noviembre, que afectó lotes del departamento Paraná.
Las heladas tardías de noviembre "afortunadamente encontraron el cultivo fuera de su período crítico en la provincia, a diferencia de lo ocurrido al sur de la zona triguera del país. Sin embargo, heladas anteriores causaron daños dispersos en el territorio provincial".
LOS RINDES. La cosecha se inició durante la primera quincena de noviembre y finalizó en la semana del 18 de diciembre. "El mayor rinde medio se logró en el departamento Victoria, superando la media provincial en 474 kg/h. El menor se dio en el departamento Federación, 912 kg/ha inferior a la media. Esta diferencia seguramente está fuertemente determinada por factores agroecológicos bastantes diferenciales en la geografía triguera entrerriana".
Otro factor destacado en la presente campaña, subraya el informe, "fue la significativa diferencia en la productividad según las prácticas de manejo aplicadas. La fertilización de base, la refertilización y las aplicaciones de tratamientos fúngicos expresaron rendimientos superiores a 4.500 kg/ha. Sin embargo, sin la adopción de estas mínimas tecnologías los rendimientos fueron bajos, con pisos de 1.200 kg/ha. La diferencia de kilogramos obtenidos en el mismo ambiente, con prácticas distintas, debería ser motivo para modificar la manera de llevar a delante la producción en nuestra provincia, en función de la sustentabilidad productiva y social".
Las mermas por "fusariosis de la espiga", finaliza el trabajo, fueron motivo de alarma en octubre. "Al momento de evaluar los rindes medios, sin embargo, las pérdidas fueron mínimas. Fueron afectados los lotes que alcanzaron la floración a principios de octubre y sus anteras quedaron expuestas al hongo en condiciones de alta humedad, días nublados y temperaturas, condiciones propicias para su propagación".
Los resultados que se presentados en el informe fueron procesados y elaborados a partir de la información brindada por la Red de Colaboradores del Proyecto Siber, el uso de imágenes de los Satélites Landsat 5 TM, provistas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y del satélite Terra Modis, el cual cuenta con una resolución espacial de 250 m, 500m y 1 km con un período de revisita de 1 a 2 días, además del trabajo a campo realizado por los profesionales de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
EL DATO
36,07 POR CIENTO
creció la producción de trigo en los últimos cinco años. La superficie sembrada, en tanto, registró un incremento del 28,26 %.
Calidad del grano
* Peso hectolítrico: el 68,5% de las toneladas se encontraron en grado uno y sólo el 1.10 % fue de estándar.
* Granos dañados: el 45,7 % de las toneladas analizadas, el 37,3% en grado dos, y 4,6% F/E.
* Granos quebrados: el 86% fue grado dos o inferior, por la fuerte incidencia del cambio de tolerancias en el estándar.
* Materias extrañas: el 53 % fue grado dos o inferior por los mismos motivos que el caso anterior.
* Grado: por los diferentes rubros, la distribución por grado se dio de la siguiente manera: uno, 2,90 %; dos, 42,36 %; tres, 37,11 %; F/E: 17,63 %.
* Contenido proteico: menor a 10 %, 20,70 %; de 10,1 a 11 %, 53,05 %; de 11,1 a 12 %, 31,37 %; más de 12 %, 4,80 %.
Fuente: Cámara Arbitral de Cereales de Entre Ríos.