A pesar de los intentos del oficialismo, que procuró evitar el quórum impugnando el proyecto, la oposición logró ayer, y por primera vez en lo que va del año de sesiones en el Senado, juntar el número necesario para bajar al recinto y torcerle el brazo al kirchnerismo para darle media sanción a la normalización del Indec, uno de los temas más sensibles para el gobierno nacional.
Cerca de las 19.30 y después de más de tres horas de intenso debate, los bloques opositores cosecharon 39 votos a favor para poder girar el proyecto a Diputados. El oficialismo solo juntó a 26 senadores para frenar la avanzada contra el Indec moldeado por los Kirchner, mientras que el kirchnerista Marcelo Guinle se abstuvo, lo cual despertó el fastidio de algunos de sus compañeros de bancada.
Se trató de una victoria esperada para la oposición, pero varios de los referentes del espacio antikirchnerista se sorprendieron por la holgada diferencia final. Esto hizo que luego de la sesión se desataran festejos, especialmente en los despachos de la UCR, ya que el principal impulsor y defensor en el recinto de este proyecto fue el titular del bloque radical, Gerardo Morales.
La contracara se vivió en el bloque oficialista del Frente para la Victoria, poco acostumbrado a estos resultados. Desde hace más de una semana, el kirchnerismo palpitaban la derrota, debido a que el neuquino Horacio Lores y el misionero Luis Viana, habituales aliados K, habían avisado que votarían en contra. A ellos se les sumaron los senadores que en los últimos tiempos se ubican en zonas grises como la santafesina Roxana Latorre y la rionegrina María José Bongiorno, que esta vez optaron por apoyar la normalización del Indec. De esta forma se compuso la primer derrota de la bancada que conduce Miguel Angel Pichetto, quienes no esperaban que fuese por “paliza”, tal como se lamentó ante este diario una fuente del oficialismo.
“El Congreso cambió. Ya no es mas una escribanía del gobierno”, dijo un eufórico Morales luego de la sesión. “Lo que pasa es que el kirchnerismo quiere seguir manipulando las estadísticas públicas. Debemos salir de la intervención, que el INDEC tenga autonomía, que sus autoridades sean elegidas por concurso y que los trabajadores no sean perseguidos sino respetados por su trabajo”, agregó.
El proyecto que fue girado a la Cámara baja prevé entre sus principales puntos que el director deberá llamar a concurso para cubrir los cargos vacantes, mientras que los trabajadores que fueron desplazados entre el 31 de diciembre de 2006 y la fecha de promulgación de esta ley serán llamados nuevamente para tratar su reincorporación. También establece un cronograma de 150 días para la normalización de la institución, y para ello la Sociedad Argentina de Estadísticas, el Consejo Federal de Estadística y Censos, y el Consejo Interuniversitario Nacional serán los jurados para elegir al que dirija el organismo, que será designado con acuerdo del Senado. La norma crea una Comisión Bicameral de Control y Seguimiento del Sistema Estadístico Nacional.
Fuente: El Cronista