Pedro Resels, economista y ex docente universitario, criticó que el sistema financiero no preste dinero al sector que lo necesita y reclamó que la nueva Ley de Entidades Financieras prescriba tasas que permitan “pagar salarios, producir más y ganar lo suficiente como para poder devolver los créditos”. Comparó la detención de Martínez de Hoz con la de Al Capone y demandó el fin de la impunidad para los delitos económicos de la dictadura.
Resels llegó a Paraná para participar del panel sobre el proyecto de nueva Ley de Entidades Financieras presentado por el diputado nacional Carlos Heller, junto a Marcelo Boeykens, de la Comisión de Asociados al Banco Credicoop, y Jorge Grosso, dirigente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. La charla se desarrolló en la Facultad de Trabajo Social, en el marco de la Muestra Gráfica Itinerante “Banco Nación dice presente”, que recuerda a los bancarios desaparecidos durante la última dictadura.
“Hablar del tema de desaparecidos también es pensar por qué han desaparecido; fue necesario hacer desparecer personas para aplicar un nuevo plan económico. No es casual, entonces, que en el marco de la defensa de los derechos humanos también se piense en los derechos más generales y en tratar de eliminar todas esas normativas jurídicas que fueron creadas por el mismo gobierno que secuestró a esos compañeros”, manifestó en diálogo con UNO el economista y luchador por los derechos humanos.
En ese marco ubicó la discusión de la “paradigmática” Ley de Entidades Financieras, sobre la cual recordó “quien fuera ministro de Economía de la Dictadura, el hoy preso José Alfredo Martínez de Hoz, dijo que era la base fundacional de un nuevo modelo económico”. En ese sentido, planteó la necesidad de cambiar esa norma “en tono con el proyecto de país que uno está pensando”.
Resels consideró que, además de estar dada la necesidad de abrir la discusión al respecto, está dada la oportunidad política para hacerlo, ya que así como se aprobó la Ley de Medios, derogando la Ley de Radiodifusión del gobierno militar, y se está avanzando en los juicios a los represores de la dictadura, “tampoco tiene que haber impunidad en la parte económica”. Y al respecto mencionó a “aquellos que siguen hoy en día cobrando tasas del 60% anual, como aquellos que en aquella época ganaban el 60% anual en dólares: eso también es un delito porque el resto de la gente se muere, literalmente, de hambre”.
Entre los cambios que hay que introducir a la norma, remarcó: “Lo primero es que el dinero fruto del ahorro de los argentinos tiene que ser usado en beneficio de los argentinos”. Además, los créditos “deben ser dirigidos desde una política de Estado, en beneficio de las economías regionales, los sectores productivos y no los sectores especulativos” y esto debe ser realizado “a tasas normales, que permitan que estos sectores puedan pagar los salarios, producir más y ganar lo suficiente como para poder devolver esos créditos”.
“No puede ser que el sistema financiero no preste dinero al sector que precisa el dinero, y que lo preste al Estado, o que lo preste al manejo financiero de determinados sectores, sobre todo del consumo, con tasas que hoy en día vuelven a estar arriba del 50%”, añadió.
También planteó abrir el debate sobre si “puede haber bancos extranjeros que tomen dinero en la plaza local y le presten dinero a las empresas extranjeras”. Por el contrario, abogó por que las empresas extranjeras “vengan a invertir con su dinero”.
Martínez de Hoz y Al Capone
Resels valoró la detención del ex ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, a pesar de que no está preso por los delitos económicos que cometió. “Si alguien roba a chicos, ¿usted cree que no es capaz de robar dinero? No. Si yo tengo que endeudar al país para robarme miles de millones de pesos, si tengo que robar a un particular también lo voy a hacer. Y esto es Martínez de Hoz”.
“Al Capone quedó preso por pagar mal los impuestos. Hoy en día, si se hiciera el juicio, estaría preso por varios cientos de muertos que tuvo. Pero por lo menos se pudo sacar a esa manzana podrida de la convivencia de ideas. Yo no quiero verlo a Martínez de Hoz caminando por Retiro, en Buenos Aires, porque no quiero convivir con un delincuente”, finalizó.
Diario Uno de Entre Ríos