El Ordenamiento Territorial establece: 1.046.172 hectáreas protegidas donde no se permite desmonte ni aprovechamiento forestal, 5.645.784 para desarrollo sustentable y 952.493 hectáreas donde se podría habilitar su desmonte parcial. Con esta zonificación, la futura autorización de desmontes en la provincia queda reducida únicamente a poco más del 10%, pero antes deberá aprobarse un estudio de impacto ambiental y realizarse una audiencia pública, dos requisitos establecidos por la Ley de Bosques que hasta ahora la provincia no solicitaba.
De este modo estarán a salvo de las topadoras el 87,5 % de los bosques de Santiago del Estero, una provincia en la que en los últimos diez años se deforestaron más de 900.000 hectáreas.
Además, ahora la provincia podrá acceder a los fondos que asigna la Ley de Bosques a quienes realicen su Ordenamiento Territorial. El objetivo de los fondos es fortalecer los controles para evitar el desmonte y la tala ilegal, y fomentar la conservación y el desarrollo sustentable de los bosques nativos.
Santiago del Estero es la primera provincia en sancionar el Ordenamiento Territorial de sus bosques. Esperamos que la ley se aplique correctamente y se terminen los desmontes indiscriminados que en muchos casos afectan a las comunidades campesinas e indígenas que los habitan, y que mejoren sensiblemente los controles para evitar el desmonte y la tala ilegal.