La realidad que atraviesa el sector de la maquinaria agrícola es imposible de ocultar, incluso para el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), acostumbrado a manipular los datos oficiales. Desde que comenzó el año, las ventas se mantienen con una caída de 80 por ciento, en relación con 2008, y no muestran signos de reactivación. Todo lo contrario. Más allá de la sequía, que ha hecho desaparecer a los productores de la pampa húmeda como demandantes de equipos agrícolas, a los fabricantes les preocupa la falta de previsión para lo que resta del año.
Hasta el año pasado, los meses de marzo y abril eran utilizados por los productores para definir las adquisiciones de los implementos y pactar las entregas para setiembre y octubre. Esta previsibilidad en el negocio dejó de existir. Desde las empresas aseguran que las pocas ventas efectuadas en los últimos meses fueron motorizadas por el crédito del Banco Nación, a pesar de que su operatividad se movió con el freno de mano puesto. Más allá de lo lento y burocrático del trámite (60 días tenían que esperar el interesado en obtener el financiamiento), los fabricantes nacionales defienden la operatoria, a tal punto que solicitaron una prórroga de la línea que venció el 30 de abril. Además, solicitaron un trato preferencial para los productores que califiquen, debido a la demanda estacional que imponen los implementos del campo. "Si el productor tiene que esperar 60 días para sacar el crédito se le pasa el tiempo para usar el implemento", se quejan desde las empresas.
Si bien la intención de la cámara de fabricantes era extender el crédito hasta fin de año para darle lugar a los proveedores de maquinaria de grano fino, el Ministerio de Producción extendió el beneficio, por ahora, hasta el 31 de agosto.
Desde que se puso en marcha, a mediados de enero, el Banco Nación recibió más de 500 solicitudes de crédito y se concretaron alrededor de 200 operaciones por un monto inferior a los 100 millones de pesos, según datos de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma). El financiamiento, disponible sólo para los socios de la cámara, tiene una tasa del ocho por ciento anual.
En Córdoba, el reintegro del 10 por ciento del valor de la maquinaria anunciado por el Gobierno está cumpliendo sus pasos administrativos. Un total de 30 fábricas cordobesas y 200 concesionarias que adhirieron al plan han informado la realización de 200 operaciones que, potencialmente, podrían verse alcanzada por la devolución. Todo suma, pero no alcanza. El miércoles, en una reunión en Las Parejas, más de 150 fabricantes de todo el país pidieron a la Nación un plan de salvataje.
Importación suspendida. Según las cifras del Indec, la venta de maquinaria agrícola en el primer trimestre del año cayó 61 por ciento. Si se consideran sólo los rubros tractores y cosechadoras, la retracción entre enero y abril llega hasta 65 y 80 por ciento respectivamente, según la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores (Afat). La suspensión de las licencias automáticas para el ingreso de equipos desde el exterior comenzará a sentirse en el mercado. Desde comienzos de marzo y por 60 días, las fábricas con plantas en el extranjero tuvieron plazo para ingresar al país todos los equipos que estaban en tránsito. Durante ese período, sus ventas involucraron a ese stock disponible. Desde mayo, el ingreso de embarques está suspendido y a criterio de la Secretaría de Industria de la Nación, que tiene a su cargo el monitoreo de la demanda doméstica. De continuar la retracción que muestra el mercado interno, en Cafma confían en que se mantendrá la suspensión de los ingresos.
Fuente: Alejandro Rollán - La Voz del Interior