Después de la pelea por el freno al ingreso de autos que aplicó Brasil, la Argentina está embarcada en otra batalla con el vecino país, esta vez por las exportaciones de leche en polvo.
El 1° de mayo pasado, tras la finalización de un acuerdo privado entre empresarios de la industria lechera de ambos países, que estipulaba una cuota de exportación de unas 3300 toneladas por mes para la Argentina, Brasil cerró el grifo de la importación. Hubo un parate que sólo se desactivó a fines de ese mes. De hecho, durante lo que va de junio salió la mayoría de las licencias de importación que se encontraban demoradas desde mayo.
Ahora, vencido ese convenio, que en el fondo representaba una autorrestricción de la industria argentina, los empresarios locales y sus pares brasileños están negociando una salida para un nuevo acuerdo. Pero la negociación no parece sencilla.
La propuesta argentina es que el país recupere una participación histórica mayor al 70% que tenía en las importaciones totales de Brasil. Por el contrario, según confiaron fuentes empresariales, los industriales brasileños plantearon mantener las mismas condiciones del acuerdo vencido o, peor aún, reducir las compras de este producto en la Argentina.
"Llegaron a proponer bajar un 10 por ciento la cuota", contó un empresario. "Está complicada la negociación, no es fácil, pero igual estamos en una mesa para negociar", agregó el industrial.
Por el anterior convenio, la Argentina no sólo no tuvo el 70 por ciento de participación histórica que pretende recuperar, sino que anduvo por debajo del 50 por ciento. Perdió mercado ante países como Uruguay y Chile, entre otros. Se estima que para este año Brasil necesitará importar más de 80.000 toneladas.
Pese a la autolimitación en las ventas, en 2010 Brasil fue el segundo mercado para el país. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en 2010 la Argentina exportó 37.746 toneladas de leche a Brasil por US$ 130,1 millones. Brasil fue el segundo mercado después de Venezuela.
La negociación
Argentinos y brasileños se vieron las caras anteayer. La Secretaría de Industria fue el escenario del encuentro.
Ahora la pelota de la negociación está en la cancha de los brasileños, ya que deben contestar sobre la propuesta de los argentinos. "No tenemos mandatos para responder ahora", se excusaron los representantes del vecino país poco antes de que finalizara la reunión.
La respuesta vendrá en la segunda quincena del mes próximo. Y allí estarán Eduardo Bianchi, secretario de Industria local, y su par brasileño, Alessandro Teixeira, como testigos.
Hay incertidumbre sobre cuáles serán los pasos que el vecino país dará con los permisos de importación hasta esa oportunidad. "Ahora están saliendo las licencias, pero no sabemos qué va a pasar durante este cuarto intermedio", señaló un industrial.
La Nación Fernando Bertello