La intersiembra de cultivos de verano, como ser maíz y soja o girasol y soja, esta siendo analizada como una alternativa productiva interesante en cuanto a la mejora de los márgenes brutos en si mismos, en cuanto a la mejor utilización del recurso suelo y en cuanto a su sustentabilidad, con respecto a la cantidad de rastrojo aportado al mismo.
Esta tecnología implica el desarrollo de maquinarias, genética adaptada y prácticas de manejo de alta tecnología que permitan el desarrollo de ambos cultivos sin dañar el medio ambiente.
Es en este marco que Laboratorios Degser, empresa dedicada al desarrollo de biofertilizantes y fertilizantes foliares, presenta sus nuevos promotores de crecimiento radicular tanto para maíz, soja, girasol y trigo.
Esta tecnología se encuentra basada en la mezcla de bacterias y hongos que estimulan el crecimiento de la raíz, favorecen la fijación de nitrógeno atmosférico para hacerlo disponible a las plantas y mejoran substancialmente el aprovechamiento del fósforo aplicado y disponible en el suelo. Las especies involucradas
son pseudomonas, azospirillium, micorrizas y bradirizobium, según sea el tipo de cultivo a inocular.
Esta tecnología, disponible para ser usada en cultivos sembrados en forma tradicional, como en intersiembra, ya sea de cosecha fina y gruesa como de cosecha gruesa entre sí, se presenta como la forma ideal de aprovechar los recursos disponibles y aplicados, de forma tal de darle sustentabilidad a las producciones a lo largo de las distintas campañas.
De esta manera Laboratorios Degser se coloca a la vanguardia de la tecnología de promotores de crecimiento radicular o PGPR, por sus siglas en ingles, siendo la primer empresa que ofrece todas las opciones de biofertilizantes en un solo producto, privilegiando la sinergia entre ellos y la practicidad en su utilización.
La fotografía presente en esta gacetilla es concluyente en cuanto al volumen radicular obtenido al momento de la floración en un maíz inoculado frente al testigo. Este mayor volumen radicular implica un aumento de la superficie de intercambio radicular, mejorando tanto la absorción de nutrientes como de agua disponible.