La seca desestímulo el celo y se estima que habrá una sensible baja del nivel de preñez. Por esa razón, la inseminación aparece como una alternativa para paliar la situación. Juan Pablo Barreto, director de la empresa Selecta, dijo que hay “mucho” interés de parte de los productores de recurrir a las inseminaciones, fundamentalmente en el sector lechero.
“Prácticamente el 80% de las decisiones de compra de genética en el sector lechero se hacen a partir de este mes hasta junio y julio. También en el sector de carne habrá demanda importante porque hay una serie importante de animales que no se aprontaron para la inseminación natural o que después de los diagnósticos van a estar fallados”, indicó.
Selecta está recomendando a los productores adelantar los servicios para el otoño. “Así le escapamos al invierno con sus temporales y el acortamiento de horas luz. Que las vacas tengan a sus terneros en noviembre o diciembre permite que las vaquillonas de primer servicio o vacas bien nuevas tengan todo el otoño y para que cuando entre el invierno se haga un destete anticipado que no sería traumático porque los terneros pueden alimentarse en un buen verdeo o con apoyo de ración. Luego esa vaca pasa el invierno como vaca soltera para hacerle un servicio en primavera”, explicó.
Barreto indicó que actualmente no hay una diferencia de precio sustancial entre el semen importado y el nacional, y que los productores exigen que los toros tengan prueba y sean consistentes en la información de productividad, de sólidos, conformación y facilidad de partos. “El productor sabe que tiene que preñar su ganado y las compañías nos estamos poniendo a tiro con sus necesidades. Toda su inversión no va a superar el 2% de sus costos, como ha sido toda la vida”, dijo.
En materia de precios, un servicio de un toro holando ronda los US$ 6 en promedio mientras que un servicio de carne se paga US$ 5 promedio.
Fuente: Agromeat