Lechería

La información, base de la sanidad del rodeo

Actualidad
Se creó un programa especial para monitorear la incidencia y el impacto económico de las enfermedades de las vacas lecheras.

El aumento del potencial genético para producir leche y la intensificación de los sistemas que se produjo en los últimos años han resultado en un incremento de la ocurrencia de problemas como desequilibrios nutricionales y/o de regulación hormonal (cetosis, hipocalcemia, hipomagnesemia, edema de ubre), enfermedades de los estómagos (acidosis ruminal, meteorismo espumoso, desplazamiento de abomaso) y enfermedades infecciosas (mastitis, metritis posparto).

A partir de esta situación, tres instituciones desarrollaron un sistema de monitoreo de estas enfermedades de las vacas lecheras, con el objetivo de evaluar su incidencia y su impacto económico en las empresas.

Veamos en detalle. En el 70 u 80% de estos problemas sanitarios, la mayoría de las muertes se produce en el período de transición o periparto, que abarca las últimas tres a cuatro semanas de gestación y las primeras tres a cuatro semanas de lactancia.

Durante esta etapa, ocurren los cambios más drásticos que gobiernan la fisiología del animal y su capacidad de defensa ante las infecciones. Dichos cambios son determinados por el final de la gestación y el inicio de una nueva lactancia, y al parecer, para un número cada vez más elevado de vacas, atravesar este momento fisiológico puede transformarse en una experiencia muy riesgosa.

La ocurrencia de estos eventos incide negativamente sobre la productividad de las empresas lecheras, afecta los parámetros reproductivos del rodeo y origina la mayor parte de los rechazos no programados de los tambos.

El aumento y la intensificación de la producción también están ligados a un mayor número de animales por unidad de superficie, por operario y por unidad de ordeño.

En muchos casos, los trabajadores poseen baja capacitación para la realización de las tareas y los encargados y técnicos ven limitada su capacidad para organizarlas, conducirlas y monitorearlas.

Este conjunto de factores reduce la posibilidad de efectuar un diagnóstico clínico exhaustivo y genera limitaciones prácticas para el tratamiento individual de cada evento. En otras palabras, los "animales enfermos" muchas veces son el resultado de "empresas enfermas".

Esto conduce a un replanteo del ejercicio profesional, en el que los asesores (especialmente los veterinarios) deben dedicarse de manera exhaustiva a la medicina preventiva.

El origen de "Claves"

En otros países, la ocurrencia de estas enfermedades es registrada sistemáticamente desde hace décadas. De este modo, se cuenta con miles de datos acerca de la incidencia, prevalencia y pérdidas económicas que estas ocasionan.

En la Argentina, en 2002 el doctor Carlos Corbellini, del Proyecto Regional Lechero del INTA Pergamino, comenzó a trabajar en el monitoreo de un grupo de una decena de tambos "pilotos" -con aproximadamente 1500 vacas en ordeño-, con el propósito de empezar a generar estadísticas nacionales sobre estas enfermedades.

En 2005 se sumó a la iniciativa el laboratorio Elanco y el programa comenzó a llamarse "Claves", por la importancia de los acontecimientos que registra. Además, a partir de diciembre de 2006 la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea) se sumó al proyecto y se concretó así un Convenio de Vinculación Tecnológica entre las tres instituciones que, hasta el momento, monitorea 14.900 animales en cuarenta tambos de veinticuatro empresas ubicadas en las diferentes cuencas lecheras del país.

Objetivos

Entre los objetivos que persigue este trabajo conjunto vale describir:

1) Organizar un sistema de registro de las enfermedades del periparto que sea simple, económico, de aplicación permanente y con el menor costo posible de análisis de laboratorio.

2) A partir de estos registros, desarrollar un banco electrónico de datos que permita conocer la prevalencia e incidencia de las enfermedades de las vacas lecheras en transición y su impacto económico en las diferentes regiones y cuencas lecheras del país.

3) Caracterizar mejor los factores de riesgo a partir de estudios epidemiológicos y de interrelaciones de eventos para conocer la viabilidad ecológica y, sobre todo, la relación costo-beneficio de su control.

4) Capacitar a asesores privados, encargados y operarios sobre la organización de sistemas de medicina preventiva y formas de monitoreo e informe periódico a los propietarios.

Metodología de trabajo

La metodología de trabajo es sencilla y consiste en un trabajo conjunto entre el programa "Claves" y el productor. Por un lado, se implementa un régimen de visitas mensuales de un técnico del programa, en las que se realiza la evaluación y el seguimiento de aspectos relacionados con la presentación de enfermedades.

Estos puntos críticos son el preparto, los rodeos en ordeñe, el manejo, la nutrición, las instalaciones, etcétera. Por otro lado, el establecimiento adquiere el compromiso de registrar, sobre cada una de las vacas, los eventos que se presentan desde el secado hasta los noventa días de su lactancia.

De esta forma se logra conseguir una cierta cantidad de información sobre la presentación de las enfermedades y los diferentes factores que influyen en ellas. En forma paralela a las actividades descriptas, el programa capacita permanentemente al personal y realiza un intercambio de información entre las diferentes zonas y formas de manejo que monitorea.

Es importante considerar que a las pérdidas generadas por la menor producción de leche que determina cada enfermedad, hay que agregarle el costo por los tratamientos y las mermas por los rechazos no programados.

En síntesis, el programa "Claves" le ofrece al productor un sistema simple y estandarizado de registro de eventos que le permite conocer la incidencia y prevalencia de las enfermedades que más afectan y perjudican la producción lechera en la actualidad.

Conocer sobre estas enfermedades y las herramientas para su control, permite que el tambero haga comparaciones y genere información útil para su empresa.

La instrumentación del programa en los diferentes establecimientos está generando información de mucho valor para los productores. En consecuencia, el futuro de "Claves" es el desarrollo y la implementación de métodos estandarizados de diagnóstico, con la posterior confección de protocolos para su tratamiento y prevención.

Según los involucrados en este emprendimiento, se logra un aporte a la construcción de capital social y a la gestión del conocimiento, al fomentar el desarrollo de redes y la transferencia de tecnologías entre los integrantes de los sistemas.

Fuente: La Nación

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web