Igualmente, no parece haber muchas razones para festejar, ya que los datos volvieron a ser cuestionados por todos los analistas privados que sostienen que la inflación real fue por lo menos el doble de alta, con lo que 2007 habría cerrado con un alza de entre el 17 y el 18% anual.
Para hacer sus cálculos, los economistas del sector privado habían anticipado que sólo por los aumentos en prepagas, cigarrillos y micros de larga distancia el índice de precios al consumidor tendría que haber tenido un piso del 1% en el último mes del año.
Para las estadísticas oficiales, los rubros que más aumentaron en el año fueron educación, que tuvo un alza del 11,7%, y atención médica (11,3%). Los alimentos también se ubicaron apenas por encima del promedio general, con una suba del 8,6%, mientras que indumentaria y esparcimiento fueron los menos afectados por los aumentos de precios, con incrementos del 1,6 y 2,3%, respectivamente.
Otro de los rubros que más sufrieron las subas de precios fue el de los alquileres, que en diciembre aumentaron el 1% y de esta manera completaron un alza del 20,3% en todo el 2007.
Sin embargo, el dato más preocupante que se desprende de las estadísticas oficiales es que el propio Indec reconoce que la suba en el llamado "resto IPC" -es decir, todos los productos y servicios que no tienen precios estacionales ni regulados- tuvieron un alza superior a la de la inflación, con un incremento del 1,1 por ciento.
En el caso de la canasta básica, el Indec informó que en diciembre la suba fue de apenas el 0,1%, con lo que una familia tipo (dos adultos y dos menores) pasó a necesitar tener ingresos por $ 442,18 mensuales para no caer por debajo de la línea de indigencia.
La suba acumulada en el año a su vez llega al 6,6 por ciento. Sin embargo, la lista de los productos que más subieron en el año está integrada por alimentos de primera necesidad, como la batata (101,7%), el limón (100,5%) y la banana (39,3%). En la otra punta también se ubicaron algunos alimentos, como la lechuga (61%), los tomates (49,6%) y las manzanas deliciosas (-10,7 por ciento).
Por su parte, para no ser considerada pobre, la misma familia necesitó $ 955,12 mensuales, tras la suba del 0,6% registrado en diciembre por la canasta básica total, que también incluye algunos servicios e indumentaria, con lo que el año terminó con un incremento del 6,2 por ciento.
El Indec también informó ayer que la inflación mayorista registró en diciembre una suba del 0,5% y de esta manera cerró 2007 con un alza interanual del 14,4 por ciento, mientras que el índice de la construcción tuvo una variación mensual del 0,7% y anual del 21.4 por ciento.
A nivel mayorista, la mayor suba a lo largo de 2007 se registró en el sector pesquero, que tuvo un alza interanual del 37,7%. En tanto, la energía eléctrica, uno de los principales insumos para la industria, subió el 21,4 por ciento. Por su parte, el índice de la construcción fue impulsado básicamente por los aumentos en la mano de obra, que en los últimos doce meses aumentaron el 22,7%, por lo que superaron al rubro materiales, que terminó el 2007 con un alza del 20,6 por ciento.
Mediciones alternativas
Las mediciones del Indec contrastaban con los distintos relevamientos privados, que trabajan con una estimación de la inflación sensiblemente mayor.
Ante la manipulación de las estadísticas oficiales, los economistas trabajan con diferentes alternativas. La principal es seguir la evolución de los índices de precios provinciales, que hasta el año pasado mostraban una trayectoria muy similar a la del área metropolitana.
Otras fuentes consultadas son la recaudación del IVA; el deflactor del producto bruto interno, que mide todos los precios de la economía y no de solo una canasta de bienes y servicios como los índices de precios, y otros indicadores en que los analistas suponen que la intervención oficial llegó con menos fuerza, como los costos de la construcción, los precios mayoristas y los precios de los supermercados.