La industria ensambladora de Tierra del Fuego consume un 16% de las agrodivisas para elaborar artículos carísimos: equipar un hogar cuesta 150% más que en Chile
La economía argentina sin posibilidad de acceder al mercado financiero internacional y con precios de los granos en descenso se encamina a una nueva fase de restricción de oferta de divisas.
En tal escenario agravado por las importaciones crecientes de combustibles y energía comenzarán a observarse tensiones crecientes en los sectores consumidores de divisas, uno de los cuales es, precisamente, el de los ensambladores fueguinos.
En los primeros cinco meses de este año las importaciones de Tierra del Fuego sumaron 1649 millones de dólares, según indica el último Boletín Estadístico publicado por el Ministerio de Economía de esa provincia. Se trata de una cifra equivalente al 16% de la liquidación total de divisas realizada por la agroindustria en ese mismo período, según datos de Ciara-CEC.
Casi la totalidad de las importaciones fueguinas son componentes de electrodomésticos y artículos digitales que se ensamblan en la provincia austral gracias a los beneficios impositivos establecidos por la Ley 26.539/09 (conocida como el “impuestazo tecnológico”).
La importación de partes para ensamblar en Tierra del Fuego, además de requerir mayor cantidad de divisas que las necesarias para importar productos terminados, generan sobrecostos que sumados a la renta extraordinaria que tienen los ensambladores por el hecho de contar con un mercado cautivo encarecen por demás los precios de tales artículos para el consumidor argentino.
Vamos a los números. Equipar un hogar en Argentina con los artículos básicos televisor LED, reproductor, notebook, etcétera tiene un costo de 6441 dólares. Esos mismos equipos, con una calidad equivalente o superior que la local, en Chile se adquieren por 2568 dólares (ver planilla). Es decir: con el dinero necesario para equipar un hogar en Argentina, en Chile se puede hacer lo mismo pero para dos hogares y medio.
Semejante esfuerzo tiene un justificativo: los empleos creados por el régimen establecidos por la Ley 26.539. En noviembre de 2009, cuando se aprobó dicha norma, la industria ensambladora daba trabajo a 4657 personas. Desde entonces la cantidad de empleos fue creciendo hasta alcanzar un máximo de 14.137 en octubre de 2013.
Sin embargo, desde diciembre del año pasado a la fecha las empresas del sector integradas en Afarte comenzaron a despedir personal ante las dificultades para concretar importaciones combinada con un enfriamiento de la demanda local (por costo y calidad los equipos en cuestión sólo pueden ser comercializados en el mercado interno).
En los primeros tres meses de este año la industria ensambladora de electrodomésticos y artículos digitales registró 10.158 empleos, una cantidad 10,6% inferior a la del cuarto trimestre de 2013, según los últimos datos al respecto informados por el Ministerio de Economía de Tierra del Fuego.
Fuente: valorsoja.com