En Buenos Aires

La genética avícola evoluciona cuando crece la productividad

Actualidad
El consumo mundial de productos avícolas no se detiene, se aseguró durante el “60º Encuentro con el Cliente” organizado por Cabaña Avícola Feller. La empresa organizó una capacitación que incluyó más de 200 clientes de todo el país.

Se afirmó, además, que se logran importantes avances en la conversión energética que posee el sector. El encuentro, realizado en un hotel porteño, acercó los avances que trajeron profesionales de una de los principales proveedores de tecnología de Estados Unidos.

“En los últimos 12 años se ha incrementado notablemente la capacidad de producción de huevos por ave, aumentando la postura. Con menos alimento y más conversión se ha llegado a una combinación importante gracias a aves más eficientes que hoy día puede llegar a 1,8 kilos de alimentos para proyectar un kilo de huevo, cuando hace 20 años esta relación llegaba a 2.2. Este es un gran mejoramiento de eficiencia porque las aves necesitan menos para producir la misma cantidad de kilos de huevos, y es importante y clave para el productor, pero también para la población que reciben proteínas de alta calidad a bajo precio”.

Quien dice esto —en un castellano que cada vez requiere menos esfuerzos— es Tomas Dixon, director internacional de Ventas y Marketing de Hy Lyne, una de las compañías líderes en el mercado de la genética avícola en el mundo con quien el Grupo Motta posee una relación de más de 12 años y que le permite proveer al mercado nacional con aves ponedoras de primer nivel.

“Ha sido una relación muy interesante entre Hy Lyne Internacional y Cabaña Avícola Feller y ya estamos con 12 años trabajando en conjunto. Ha sido muy exitoso ya que hemos visto un enorme crecimiento en la participación de mercado y tenemos toda la confianza en los equipos técnicos que tiene nuestro socio en la Argentina”, dice Dixon.

Durante todo el día jueves, en un hotel de Puerto Madero, la empresa entrerriana organizó una capacitación que incluyó más de 200 clientes de todo el país donde el propio Dixon, Bernard Beckman, gerente internacional de Hy Lyne, y el asesor en nutrición de la firma norteamericana, John Kuhl, exhibieron las bondades de la nueva línea internacional que llega a la Argentina y que aseguran optimiza el nivel de conversión energética de las aves y mayor productividad en huevos.

EL DIARIO RURAL dialogó con Dixon acerca del futuro de la actividad y la forma en que los cambios en investigación y desarrollo afectan al mercado.

—¬¿Cayó la inversión mundial en genética avícola con la crisis?

—En Hy Lyne no cayó. Por el contrario, está aumentando la inversión en investigación y desarrollo. Estamos invirtiendo más de 8 millones de dólares en genética en ponedoras, pero en engordes los volúmenes son mucho más altos. Es que eso varía también de acuerdo a las tasas de ventas. En la Argentina, por ejemplo, hay 30 millones de ponedoras, pero mucho más en engorde, en pollo. En ponedoras y engorde es importante la inversión.

—El sector se queja de las barreras para ingresar en el mercado común europeo. ¿Esto afecta el negocio de Hy Lyne?

—Nuestro negocio es exportar genética, pollitas reproductoras, abuelas, etc. a través del mundo y no competimos con productos locales, pero indirectamente nos afecta mucho, como cuando hay problemas de sanidad y los países colocan barreras. A pesar que nuestra genética con altos niveles de calidad.

—¿Tuvieron una retracción con la demanda en estos meses de crisis?

—No, la verdad que la demanda se mantuvo firme en el país, incluso con Cabaña Feller surtimos mayor cantidad que años anteriores.

—¿Qué volúmenes?

—De las reproductoras entrando al país la mitad está ingresando desde Hy Line, con un mercado total de 200.000 reproductoras ingresando al país en promedio.

—¿La genética es el corazón de este negocio?

—Nosotros sabemos que como compañía genética tenemos que seguir mejorando nuestras líneas, no podemos seguir estables o quedarnos, porque sabemos que la competencia está trabajando para ganar uno, dos o tres huevos por cada generación de mayor postura, y quedarnos implica que un par de huevos es mucho dinero para los avicultores, y queremos mantener el mercado que tenemos

—En abril y mayo se dio una caída en el consumo de huevo en la Argentina, ¿los afectó?

—No, y es extraño porque en el mundo el huevo crece cuando hay crisis. Dos huevos puede costar 20 centavos, y la carne es mucho más cara. El huevo pudo haber sufrido una caída como todos los productos por la fuerte crisis.

La apuesta al mercado externo

Héctor Motta, titular de Cabaña Feller, en el marco del “60º Encuentro con el Cliente” que contó con la presencia de especialistas internacionales que realizaron aportes para el mejoramiento de la calidad y del rendimiento en la producción de huevos dijo que el desafío del sector es crecer mirando el sector externo.

“Lo que pretendemos es renovar permanentemente el compromiso que tenemos como empresa con nuestros clientes, pero también es una forma de buscar solidaridad de quienes son nuestros abastecedores en el orden internacional para que también pongan lo mejor en este tipo de evento”, agregó el empresario de Crespo, quien agregó a APF que “hay un avance permanente en la genética en el mundo. La avicultura es la síntesis que puede encontrar el hambre que todavía existe en el mundo. Estamos en condiciones de transformar la proteína animal en vegetal”, resaltó.

Finalmente, Motta entendió que en la Argentina desde hace años se alcanzó el abastecimiento de los productos avícolas en las góndolas e incluso se llegó a la exportación de excedentes que es “el camino que nos queda por recorrer”.

Fuente: Gustavo Sánchez Romero - El Diario

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