El sector gastronómico es uno de los más importantes en Rosario, ciudad abierta al río que recibe gran cantidad de turismo durante todo el año, pero la coyuntura económica, causada por una inflación que afecta directamente a productos alimenticios, perjudica en gran manera a este rubro.
En una nota que publica el portal Punto Biz, Reinaldo Bacigalupo, dueño de la franquicia de El Club de la Milanesa en Santa Fe, asegura que, si bien están trabajando bien, los clientes están mirando más los precios, cuidándose más a la hora del desembolso.
“Si antes comían plato y postre ahora solo piden el plato principal, no es algo grave pero es algo que está sucediendo”, explica Bacigalupo, “y la subida de precios nos resulta muy difícil trasladarla a los clientes, porque perdemos competitividad”.
Mauricio Jurado, dueño del bar El Paso, también ha percibido que la gente está intentando consumir menos. “La gente está muy confundida con todo lo que está pasando, no tiene mucha idea de los precios, y nosotros siempre estamos mirando de trasladar los precios sin pasarnos.”
Jurado asegura que, si bien los beneficios no han sufrido mucha variación, la diferencia es que la negociación de precios con los proveedores es mucho más dura. “Está mucho más peleado, se buscan precios para poder mantener los nuestros y no subirlos”.
También coincide con el mantenimiento de las ventas Leandro Santero, gerente de El Gran Chopp, que asegura que, más allá de lo que puede influir la cuestión climática, las ventas han permanecido estables, incluso es positivo con respecto a la tendencia.
“Nosotros evaluamos mes a mes la cantidad de cubiertos y el ticket promedio, y los datos vienen estables con tendencia a mejorar”, explica Santero, “en general, creo que el rubro está en alza.”
La llegada del verano es sin embargo esencial para que el aforo de los locales gastronómicos experimente un aumento considerado, y por eso, los tres empresarios esperan una buena temporada de ventas de aquí en adelante.
“Pellegrini es un lugar de tradicional historia veraniega, principalmente de noche, y se ve que la gente consume más, se ve mejor la situación”, afirma el gerente de Gran Chopp.
“En verano siempre se trabaja bien porque la gente no se priva de salir a comer fuera, de salir con los amigos”, señala el dueño de El Club de la Milanesa, “esperamos una buena temporada”.
Comparando con 2012, tanto Santero como Jurado mencionan las complicaciones que tuvieron en este año, “hubo muchas alteraciones a nivel costos fijos y materias primas”, señala el primero; “entre marzo y julio fue bastante más duro” apunta el segundo.
A pesar de las complicaciones, finalmente los tres coinciden en que han logrado mantener las ventas, y esperan terminar el año con buenas cifras de negocio.