El año 2010 fue sumamente positivo para la economía argentina. Las estimaciones de abeceb.com para el cierre del período proyectan un crecimiento del producto interno bruto del 8,6%, con un superávit primario de 1,2 puntos y un saldo comercial de 13,5 miles de millones de dólares.
Sin embargo, como en toda economía, existieron sectores que se enfrentaron con dificultades para sumarse al crecimiento nacional. De ellos, los contratiempos que tal vez más tangibles resultan al público general sean los del sector ganadero. Las políticas de precios y de restricción de las exportaciones, se sumaron a la fase descendente del ciclo ganadero, y a la liquidación de hacienda durante 2009, dando como resultado una caída del stock ganadero, que actualmente se halla en los 47,7 millones de cabezas. Este estrangulamiento del lado de la oferta es perceptible a todos los consumidores, que vieron durante este año incrementarse los precios de los cortes en más del entre un 40% y un 75% al mes de septiembre.
No obstante, ante una peor situación se encuentran la industria cárnica ya que, pese a estos incrementos de precios, no pudieron trasladar totalmente al consumidor final la fuerte suba en la cotización del ganado en pie. Debido a la fuerte caída del stock ganadero, se generó a lo largo del año un exceso de demanda. El promedio de las cinco clasificaciones por peso ofrecidas por el IPCVA se incrementó con el correr del año en más de un 100%. De este modo, el margen de ganancia percibido por los frigoríficos se vio estrechado por el lado de los insumos. Este hecho tiene su correspondencia con el número de establecimientos que cerraron sus puertas durante el año y los cuantiosos despidos registrados.
Otro problema ampliamente llevado a debate en el año que cierra es el referido a la cuestión energética, particularmente los hidrocarburos. Mientras que las reservas disponibles se mantuvieron constantes, la prioridad otorgada al consumo residencial se tradujo necesariamente en cortes de gas programados a la industria.
Existe un número de sectores que, amén del recurso energético, cuentan con los hidrocarburos como materia prima. De los que se vieron perjudicados a lo largo del 2010 por el faltante de los mismos, destacan el sector petroquímico y el de fertilizantes.
En el primer caso, se da el escenario de una insuficiencia de oferta para cubrir una demanda creciente. Esta mayor demanda de plásticos y petroquímicos se vuelca actualmente hacia mercados externos. Durante los meses de invierno, la producción de etileno cayó un 16,4% en diez meses acumulados de 2010 de la mano de las restricciones impuestas al polo petroquímico de Bahía Blanca. Estas variaciones acumuladas se debieron principalmente a las restricciones durante el tercer trimestre. Situación similar mostró la producción de petroquímicos relacionados, como el PVC (-16%) o el Polietileno (-9%), que recién levantada la restricción al consumo de hidrocarburos lograron repuntar su producción.
Asimismo la producción de fertilizantes no se vio ajena a esta situación debido a que afectó la producción de urea que utiliza el amoníaco y gas como insumos principales. Mientras que durante los primeros diez meses de 2009 ya había producido casi un millón de toneladas de urea, durante igual período de 2010 se observa una contracción de la producción del 30%.
Si bien el balance del año no resultó nada auspicioso dadas las restricciones de la oferta, las perspectivas de nuevos descubrimientos para la provisión de hidrocarburos renuevan las esperanzas del sector.
FUENTE: abeceb.com