Reunión Plenaria de Economías Regionales

La fuerte presión fiscal pone en jaque a todos los complejos productivos

Actualidad
Si bien cada complejo productivo presenta características particulares, el contexto económico nacional e internacional afecta a todas las economías regionales por igual y se establecen problemáticas comunes.

Uno de los problemas más influyentes acerca de la caída de la rentabilidad de los pequeños y medianos productores es la alta presión tributaria que afecta a todos los complejos productivos agroindustriales. La fuerte presión fiscal que se aplica a nivel nacional, provincial y municipal afecta de manera directa a los 28 principales complejos productivos regionales, donde hay 157 mil pequeños y medianos productores en situación de riesgo. A esto, hay que agregarle la suba en los costos de producción.

Para citar un caso paradigmático, el sector vitivinícola está sufriendo un 51% de carga impositiva a lo largo de su cadena de valor cuando históricamente el porcentaje rodeaba el 30%. A esto debemos sumarle no sólo la disparidad cambiaria sino también los factores determinantes del contexto internacional, donde se presenta la devaluación de la moneda en Rusia y, en los casos de la región, las situaciones de Brasil y Chile que tiene como consecuencia directa la pérdida de la competitividad ya que al devaluar dejan afuera del mercado a los productores.

Asimismo, otra de las dificultades tiene que ver con la baja participación en la renta del productor primario en la cadena de valor, especialmente en lo que respecta a las distintas etapas de la comercialización. Afortunadamente, durante el año 2014 se han atenuado las consecuencias negativas determinadas por cuestiones climáticas, en comparación con los desastres y emergencias naturales sucedidas durante el 2013.

Dirigentes durante la reunión plenaria de fin de año de Economías Regionales

Las más de 430 entidades adheridas al sector de Economías Regionales alertaron sobre la necesidad de tratar estas cuestiones con suma urgencia dado que es cada vez más amplio el número de productores que deben abandonar sus chacras o fincas dado que ya no les es rentable dedicarse a la producción primaria. Argentina es un país históricamente agroexportador, pero además posee características de suelo, clima y diversidad geográfica que debieran hacer que la producción primaria fuera sumamente rentable.

Todas estas problemáticas son las que los futuros dirigentes políticos nacionales deben comprender para poder brindar las soluciones necesarias para darle respaldo a las pequeñas y medianas empresas.

Durante el 2014, gracias a la acción gremial emprendida desde la CAME, se han alcanzado logros de gran envergadura en la agenda gubernamental para las economías regionales. Entre los mismos se encuentran: la incorporación de la CAME, a través del sector primario, a la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios (CNDEyDA); la institucionalización del sector apícola con la designación de Carlos Levin como coordinador; acercar a los productores a la línea de financiamiento denominada FONDEAR para incentivar la producción primaria y el trabajo mancomunado emprendido con la Fundación ExportArpara brindar mayor información comercial, asistencia técnica y capacitación, como la apertura de nuevos mercados y promoción de productores en el exterior; y por sobre todo el gran trabajo emprendido en pos de consolidar nuestro compromiso con las más de 430 cámaras y federaciones.

También, en la Reunión Plenaria, estuvo presente el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante el especialista en Integración y Desarrollo, MikaelLarsson, quien estuvo a cargo de la presentación del acuerdo firmado entre la CAME y el BID por la plataforma virtual Connectamericas. Se trata de una red social empresarial creada con el fin de ayudar a las PYMES a fortalecer sus negocios, coincidente con el fin que persigue la CAME.

El convenio de colaboración mutua entre el organismo internacional y la entidad gremial permitirá que se concreten oportunidades de negocios a través de la vinculación entre ofertantes con la demanda. En este sentido, la CAME va a sumar un total más de 800 empresas al grupo de afinidad. Además, se buscará promover la capacitación y la creación de nuevos cursos detectando las necesidades de las PYMES hispanohablantes donde la CAME va a vincular los 48 cursos que ofrece CAME Educativa y, por último, permitirá el acceso por parte de las pequeñas y medianas empresas agropecuarias a todos los instrumentos financieros que ofrece el BID.

Espacios como estos son de suma importancia dado que quienes participan son los productores que representan a las federaciones y entidades de mayor representatividad de la actividad agroalimentaria nacional, que son, en definitiva, quienes tienen y conocen el termómetro real de la actividad. Los dirigentes convergieron en lo negativo que resulta la ausencia de políticas claras y constantes para la mejora de la situación de las economías regionales que, finalmente, no solo son la basede la alimentación nacional, sino que también se constituyen como uno de los mayores sustentos de las familias de todo el país.

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