Graciela Taylor, presidenta de la Asociación de Productores del Arándano de la Mesopotamia Argentina, expresó que la expectativa de máxima en los empresarios del sector sería “tener que ocupar a 12.000 15.000 personas”. La menor cantidad de precipitaciones que se prevee para los últimos meses del año favorecerían las condiciones naturales necesarias para el desarrollo del cultivo y su fruto.
"Estamos empezando muy lentamente porque los efectos climáticos del frio viene frenando mucho la producción”, lo que provocaría que “todavía no estemos a full y cosechando todos los días como hubiésemos querido”, explicó .
Luego detalló que “en este momento se está ocupando a unas 5.000 personas”, pero con la expectativa de “tener que ocupar 12.000 o 15.000 personas”, aunque siempre “dependiendo de cómo va la producción”.
Para ese cuadro de situación “hay esperanzas de que sí” se concrete, teniendo en cuenta que “ meteorológicamente la perspectiva que tenemos es que no tenemos el año lluvioso que tuvimos” el pasado año. Con un clima seca “se mejoraría la calidad de la fruta y por lo tanto debería responder mejor el mercado”, auguró Taylor.
Si bien a Apama actualmente están asociadas 60 empresas arandaneras, si se contabilizara a emprendimientos no nucleadas en la misma, el número ascendería a 80 unidades productivas.
En otro aspecto, aclarando que es “muy difícil” evaluar que cantidad de hectáreas serán las que van a servir como tierra productiva en esta temporada, la aproximación que se hizo permitiría preveer que “alrededor de 1.000 hectáreas, un poco más o un poco menos”, serán las utilizadas para la producción en esta oportunidad.
Fuente: Diario Rio Uruguay