Ganadería

La cifra de la discordia

Actualidad
En el país de las vacas que pastan en llanuras inmensas, del bife de fama internacional y del aplauso para el asador nadie sabe a ciencia cierta cuántos animales tiene. Los especialistas tampoco han encontrado aún una forma consensuada para contarlos

De hecho, el sólo intento de establecer aproximadamente cuántas vacas pastan en el territorio nacional es motivo de polémica.

La cifra no es relevante en sí sino por lo que pone en evidencia: la verdadera situación de la ganadería en el país. En otras palabras, para saber si estamos ante una ganadería en crisis -como sostienen los dirigentes ruralistas- o, por el contrario, asistimos a un boom de la actividad, como se desprende de los discursos oficiales, sobre todo de los que se pronuncian en las provincias del Norte. Es que ese parece ser el punto cardinal hacia el que se traslada la producción, dato que los números confirman.

¿Qué números? Los que habitualmente se han tomado como "censo" de bovinos: las cifras de vacunación que informa el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La comparación de las campañas de vacunación de 2006 y 2007 (las primeras de cada año) arroja un saldo de 238.306 dosis adicionales aplicadas este año. ¿Significa eso que hay más animales?

El Senasa realiza dos campañas de vacunación contra la fiebre aftosa por año. De ese proceso participan unos 6000 vacunadores pertenecientes al organismo y a otros 370 entes sanitarios regionales. Sólo se vacunan los animales de los establecimientos ubicados al norte del Río Negro, donde se concentra más del 90% del rodeo bovino.

Pero, no necesariamente las dosis que aplica el Senasa representan el número de animales que hay en el país porque es frecuente que se vacune de más y algunas cabezas reciban más de una dosis. Sin embargo, las estadísticas del organismo sanitario son las más fidedignas con las que se cuenta.

"Es un problema crónico en la Argentina el de la falta de disponibilidad y confianza de los datos, pero sí estamos seguros de algo: que a pesar del avance de la agricultura, la ganadería encuentra lugar aunque no sea el ideal desde el punto de vista de la productividad, y el stock no decae", afirmó Mitar Begenisic, director de la carrera de Administración Agropecuaria de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

Los especialistas disienten. Y sobre los mismos números -en función de su mayor o menor optimismo- sacan conclusiones opuestas. "Desde el punto de vista de la vacunación, hasta la primera campaña de este año, no hay nada que me diga que el stock haya disminuido. Parecería que puede estar aumentando, pero con cifras tan poco contundentes, con tan poca diferencia, no me animaría a afirmar que esto está ocurriendo, sí diría que no está bajando", dijo Fernando Canosa, de la comisión de ganadería de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea).

Por su parte, el experto en Producción Animal y vicedecano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Juan José Grigera Naón, afirmó: "Los datos del Senasa indican más que un crecimiento un estancamiento: las aproximadamente 230.000 animales que hay de más en 2007 pueden deberse a una mejora calidad de los datos informados por una leve mejora en las oficinas locales del Senasa".

"El stock ha crecido y hasta ahora no ha habido liquidación de vientres", sostuvo Víctor Tonelli, consultor en ganados y carne. Para este especialista "la cifra de 47% de participación de hembras en la faena -lo que debería indicar un proceso de liquidación- está influida por dos razones: el fuerte incremento de la faena de terneras que tiene un efecto artificial generado por la liberación del peso mínimo de faena y la menor faena de novillos y novillitos generado por el cambio obligado de alimentación en la etapa de terminación con fuerte reducción del uso de granos (la reducción de la oferta de machos se magnífica la ecuación matemática).

En esto coincide Miguel Schiaritti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra). "Hay datos llamativos que tiran por tierra el análisis apocalíptico de algunos dirigentes, el rodeo es 4% mayor que hace tres años, el de Santa Fe creció un 11% y el de San Luis el 7%. Esto deja fuera de análisis que la sojización achicó el stock en provincias típicamente ganaderas. De estos datos se puede inferir que la hacienda en Buenos Aires se alojó en peores campos y el engorde se realiza con suplementación, pero la provincia sigue más o menos con el 40% del ganado nacional, y que la pérdida de Córdoba (del 7%) se trasladó a Santa Fe y San Luis", explicó el empresario.

Sin embargo, para Schiaritti tampoco puede decirse que haya crecido el stock. "Si hacemos una comparación con la vacunación de 2003, el aumento para la misma época es de 1,4%, número bastante exiguo como para pensar en un aumento de cabezas en virtud de que en cuatro años ni siquiera se cubre el crecimiento demográfico", opinó el empresario.

Según los datos que maneja el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el stock ganadero está en el orden de los 56 millones de cabezas, pero por diferentes motivos, puede variar entre 500.000 y un millón. "Normalmente en noviembre se liquidan vientres por un millón, por eso si se hace una lectura en ese mes va a haber una variación", indicaron en esa agencia estatal.

Para Canosa, "las mayores caídas están en Córdoba y Buenos Aires porque son zonas mixtas donde hay posibilidad de hacer agricultura. El mayor crecimiento está en Santa Fe y Santiago del Estero donde la ganadería está en franca expansión porque se están incorporando tierras nuevas. Catarmarca, Misiones y Tucumán también están en expansión, pero entre las tres no suman ni la cuarta parte de Santiago del Estero o de Salta.

Grigera Naón, en tanto, opina que el desplazamiento de la ganadería hacia el Norte está haciendo que "se prolonguen las invernadas debido a la peor calidad forrajera comparada con las praderas de la Pampa Húmeda e implica una mayor existencia debido a una retención probada por la incidencia comparativa de los engordes, a lo que debe sumarse el efecto climático".

Para Tonelli, cuyo análisis incluye datos de las vacunaciones desde 2003, "los cambios más significativos son que el desplazamiento en la región templada central se dio en las regiones con alta potencialidad de agricultura de cosecha; y que el mayor crecimiento está dado en la región del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA), en la primera con un marcado crecimiento de la actividad de invernada".

A esta altura queda una pregunta sin respuesta: ¿cuántos bovinos pastan plácidamente en el territorio argentino?

Fuente: La Nación

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web