Si bien el kilogramo de asado de excelente calidad bajó de los 28 pesos hasta los 24,50 pesos todavía está muy lejos de los 16,50 pesos que costaba en diciembre de 2009.
Pablo Romero, el presidente del Centro de Almaceneros de Paraná y dueño de un minimercado, deslizó que “hay mucha especulación” en cuanto al precio del ganado en pie.
“El precio de la carne en enero y febrero subió porque había pocas cabezas de ganado. Ahora hay más pero no las venden porque esperan la evolución de los precios. La especulación se da en toda la cadena comercial”, sentenció.
Con respecto a la tendencia en baja de los precios, el comerciante que tiene su local en el barrio Aatra, fue bastante optimista. El que también está expectante es el director de Seguimiento de Precios de la Provincia, Javier Schnitman.
El funcionario participó de la reunión que se llevó a cabo en la Secretaría de Comercio Interior de la Nación por el control de precios, “justamente”, de los cortes más populares.
Guillermo Moreno, secretario de Comercio de la Nación, anunció que en abril el kilogramo de asado se conseguirá a 10,50 pesos. La carne será de animales que pesan entre 350 a 400 kilos.
Moreno anunció la lista de precios “sugeridos” en 13 cortes masivos. Lo que no confirmó el funcionario nacional es el gusto de la carne. Y ya tiene listo el decreto que ordena el cese de las exportaciones. Anoche, la medida no se podía confirmar, pero tampoco desestimar. Se trata de una medida destinada a generar mayor oferta de carne en el mercado interno.
“El entrerriano está acostumbrado a comer el asado de un animal de unos 70 u 80 kilogramos. No creo que se adapte a comer una carne llena de huesos y grasa”, detalló el dueño de una de las carnicerías del Mercado Central. Ya sea en el centro de la capital provincial o en los barrios, el precio de la carne no cambia. La pulpa de buena calidad (de animal chico) vale 25 pesos. Si la idea es conseguir precios más baratos hay que pensar en una carne de baja calidad. Habrá que esperar hasta abril para saber si el precio sigue cayendo.
El aumento del precio en el último cuatrimestre
En diciembre de 2009 el kilogramo de asado de primera calidad costaba 16,50 pesos.
En el primer mes de 2010 la carne aumentó un 30% en todos los cortes. Es decir que el kilogramo de costilla se fue a los 21 pesos.
Luego en febrero se dio el pico en el precio de la comida tradicional de los argentinos. El kilogramo de asado llegó a valer 28 pesos.
En lo que va del mes el precio bajó a los 24,50 pesos.
Los carniceros dicen que siempre pasó lo mismo: “La suben por las nubes y después la bajan, pero sigue siendo cara”.
Fuente: Diario Uno