Desde la Corriente Agraria Nacional y Popular (CANPO) “sostenemos que la producción agroindustrial y agroalimentaria debe garantizar el derecho social
a la alimentación de toda la población”. Así la corriente del agro kirchnerista salió a defender la ley que comenzará a tratarse en el Senado este martes.
La Canpo señaló en un comunicado que “apoyamos el conjunto de medidas vinculadas a la “ley de abastecimiento” para ser debatidas en foros de todo el país y en el recinto del Congreso Nacional porque entendemos que apuntan a evitar la concentración económica en beneficio de todos los actores de la cadena productiva junto a los consumidores”.
“Sabemos que tanto a los pequeños y medianos productores argentinos, pymes y cooperativas procesadoras de alimentos como a los consumidores
nos perjudica por igual el aumento indebido de ciertos precios de los bienes que fijan unilaterlamente los actores más concentrados de la cadena”,
remarca la organización y muestra los números. Según un estudio del Centro de Formación y Capacitación de CANPO muestra los siguientes datos sobre la concentración:
Leche: dos empresas concentran el 66% del mercado.
Pan: dos empresas concentran el 89%.
Galletitas: dos empresas concentran el 78%.
Aceite: dos empresas concentran el 80%.
Enlatados (como tomate y arvejas): una empresa concentra el 70%.
Azúcar: una empresa concentra el 75%.
Las seis principales cadenas de supermercados manejan el 89% de las ventas de los productos alimenticios.
El supermercadismo, un agente económico reciente en la vida nacional -cuya capacidad era minoritaria en los años setenta cuando se sancionó la primera ley de “Abastecimiento y Represión del Agio”, aún vigente- “ejerce una posición dominante en el comercio al por menor definiendo precios al
consumidor y especialmente a los proveedores pequeños y medianos, a quienes les establece condiciones de pago y exigencias de calidad y
presentación. También imponen sus propias marcas, que pueden ser producidas por terceros y comercializadas con nombre propio”, remarcaron
desde la Canpo.
"Este modelo que conduce nuestra Presidenta de la Nación ha tenido su pilar en el fortalecimiento del consumo interno, a partir de una sustancial mejora en los salarios y la seguridad social. Pero sobre ese esfuerzo, que es de todos los argentinos, siempre hay unos vivos que aumentan indiscriminadamente los precios gracias a la cartelización de la oferta, para obtener ganancias exorbitantes. Lo que tenemos que discutir en el Congreso es cómo el Estado protege el bolsillo del trabajador frente a una oferta concentrada y cartelizada", afirmó el coordinador de Canpo, Guillermo Martini.