El muestreo abarcó 77.556 de las 180.720 hectáreas implantadas en Entre Ríos. Se verificó una disminución del uso de las siembras directa y convencional, mientras se incrementó la labranza mínima. En septiembre se produjo la siembra del mayor porcentaje de lotes.
Calendario y sistema de siembra, híbridos más utilizados, cultivo antecesor y fertilización, entre otros, fueron algunos de los elementos relevados durante la encuesta anual sobre la producción maicera en la provincia realizada por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través del Proyecto Siber.
El muestreo abarcó 77.556 de las 180.720 hectáreas implantadas con maíz en Entre Ríos durante la campaña 2005/06, lo que representa el 42,92 % del total.
Siembra
Durante el mes de septiembre, indica el trabajo, se produjo la siembra del mayor porcentaje de lotes, que alcanzó a cubrir el 74,47 % del área encuestada, registrándose con respecto a los valores de la campaña 2004/05 un aumento de 12,93 puntos. Se evidenció, por otra parte, una caída en las implantaciones de agosto (-1,93 %) y las realizadas desde octubre hasta noviembre (-11,53 %).
El uso del sistema de la siembra directa y la convencional sufrieron una disminución de 7,76 y 3,85 puntos, respectivamente, y, en contrapartida, se incrementó la labranza mínima (11,61 %).
Híbridos
Los datos de la encuesta, además, permitieron determinar que se utilizaron más de 50 híbridos, doce de los cuales abarcaron el 66,26 % del total encuestado.
Si bien la soja ocupó otra vez el primer lugar como cultivo antecesor, para la presente campaña se observó una disminución de 4,42 % con respecto a la anterior, mientras creció la participación de los rastrojos de maíz y trigo en 2,99 y 2,1 puntos, respectivamente.
Fertilización
Al momento de la implantación del cereal, 95,36 % de los lotes fue fertilizado y en tan sólo 36 hectáreas no se aplicó ningún producto. La utilización de mezclas aumenta cada campaña, evidenciándose un incremento de 23,17 puntos, en detrimento del uso del fosfato diamónico (-24,53 puntos) y del monoamónico (-2,08 puntos).
Comparando con los datos del período 2004/05, se apreció una tendencia hacia el empleo de dosis más elevadas, principalmente a partir de los 80 kg/ha. En la campaña anterior el rango ubicado entre 80 y más de 120 kg/ha abarcó el 66,27 %, mientras que para este año alcanzó el 89,7 %, es decir un aumento de 23,43 puntos.
Durante el estado vegetativo en el 93,38 % de los lotes se efectuaron fertilizaciones a base de nitrógeno, la superficie que quedó sin fertilizar aumentó en 6,24 puntos comparando los valores con el ciclo anterior.
En lo que respecta al tipo de fertilizante se verificó -al igual que para la siembra- un incremento del 11,71 % en el empleo de mezclas junto con una leve alza en el uso de UAN, mientras la urea disminuyó 20,74 puntos.
En el rango que comprende desde los 50 kg/ha hasta los 130 kg/ha inclusive, la tendencia fue el empleo de menores dosis con caídas que se ubicaron aproximadamente 5 puntos por debajo del ciclo anterior; se detectaron aumentos de 28,13 % para las dosis entre 140 y 150 kg/ha y de 4,19 % para la inmediata superior.
Iimplantación
La campaña se caracterizó por lotes que alcanzaron poblaciones óptimas, esto se reafirmó al observar los guarismos referidos al stand de plantas logradas ya que, del total de los encuestados, el 94,95 % consideró que contaba con una densidad catalogada en las categorías de bueno a muy bueno.
El 66,56 % realizó rotaciones con trigo, soja y maíz. La secuencia de mayor participación fue trigo-soja de 2ª/ maíz /soja de 1ª, con 46,80 %; seguida por trigo-soja de 2ª/ maíz con 19,76 %. En el 25,46 % de los casos no se contó con una rotación agrícola definida.
Destino de la producción
De las 77.556 hectáreas sembradas con maíz relevadas en la encuesta del Proyecto Siber, el 66,68 % de los casos iba a comercializarse como grano, el 16,08 % iría a avicultura y el 17,25 % a ganadería. La Bolsa de Cereales, sin embargo, aclaró que los datos de la encuesta fueron informados con antelación a diciembre, mes donde los cultivos fueron castigados por la sequía que ocasionó mermas de distinta magnitud en los rendimientos potenciales. Esta circunstancia obligó a muchos productores a cambiar el destino inicial de la producción, razón por la cual es muy posible que los valores procesados de la encuesta no coincidan con los guarismos finales de la campaña
Arrancó la cosecha
Esta semana dio comienzo la trilla del cereal en el ámbito provincial. Aunque con escasos lotes recolectados ya comienza a perfilarse una producción inferior a las expectativas iniciales, que no se puede cuantificar todavía pero que responde -en términos generales- a lo que se venía informando desde el Proyecto Siber luego del pulso seco imperante en el período crítico del cultivo.
Es destacable la diferencia de rendimientos. En la zona norte, por ejemplo, donde las abundantes precipitaciones ocurridas entre fines de noviembre y principios de diciembre posibilitaron la recarga del perfil y el maíz no sufrió estrés al momento de floración, se superan los 7.000 kg/ha. Villaguay, por su lado, se ubica en el otro extremo, ya que los rendimientos se ubican en 2.500 kg/ha.
Otros departamentos donde han dado inicio las labores son Diamante (distritos Sauce y Salto) con rindes entre 4.500 y 6.000 kg/ha; Uruguay (San Marcial) 3.500 kg/ha; Colón (Distrito 6º) 4.500/5.000 kg/ha; Paraná (Sauce) 6.000 kg/ha; y Victoria (3.300 kg/ha). Este último caso soportó las heladas del mes de septiembre cuyo efecto se manifestó en pérdida de plantas.
De acuerdo con el reporte brindado por la Red de Colaboradores del Proyecto Siber, los productores han tomado la decisión de esperar que los granos pierdan humedad en planta para evitar la erogación que demanda el secado, ya que la merma en los rindes le quita rentabilidad al tonelaje producido.
Fuente: Bolsa de Cereales de Entre Ríos