La sequía se mantiene prácticamente sin variantes en el territorio provincial. La misma solo experimenta mejoras en sectores del sudeste. Posiblemente el sector con reservas regulares a adecuadas sea mayor considerando como cobertura un lote de soja, aunque siempre sobre la zona de influencia de Gualeguaychú, posiblemente hacia el oeste noroeste.
La mínima oferta de agua recibida fuera de la zona mejor provista del sudeste no puede competir con las otras componentes del balance hídrico. Es decir, las variables que restan humedad del suelo están teniendo un peso que ponen una presión irreversible sobre la exigua oferta de agua. Basta ver puntualmente que el registro oficial de la ciudad de Gualeguaychú es de 121 milímetros en lo que va de enero y esa marca es la que mantiene las reservas adecuadas en su zona de influencia.
A pesar de que el balance hídrico es fuertemente dependiente del tipo de suelo, cada productor sabe cuan lejos está de los 120 milímetros y consecuentemente cuanto le falta para regularizar su balance hídrico. Este número permite cuantificar al déficit hídrico provincial en un piso de 100 milímetros.
Teniendo en cuenta el arrastre de diciembre este valor puede ser bastante más elevado en el centro norte provincial.
Con cada semana que pasa, la falta de agua, pone cada vez más presión sobre la soja. Es incierta la evolución que puedan tener las sementeras si no se concretan al menos las precipitaciones del domingo. La potencial perdida de rendimiento para este cultivo tiene cada vez más probabilidades de concretarse si se mantiene seco el cierre del mes de enero. Como consecuencia de esta sequía, Entre Ríos afronta un mínimo importante en su producción granaria.
Se adjunta informe completo Proyecto Siber - Bolsa de Cereales de Entre Ríos