La situación del arroz en la provincia tampoco escapa a los problemas de la sequía. La zona mas afectada, que se podría decir que está en situación de emergencia es el norte provincial en la cual el riego se realiza por represas; hasta el momento se puede decir que en líneas generales ya hay entre un 30 a 40% de superficie perdida.
La recarga de los embalses de acuerdo a los pronósticos conocidos es prácticamente imposible, lo único que se espera son lluvias que permitan poder finalizar el riego. De no ocurrir las esperadas precipitaciones se podría llegar a perder hasta el 60 % de la superficie.
En la zona de pozo la realidad es distinta por tener un recurso ilimitado de agua y las perdidas podrían alcanzar un rango del 5 a 10% del área implantada, en esta zona lo que se debe seguir de cerca es la exigencia que están teniendo los motores esta campaña, ya que de producirse roturas en los mismos en este momento podría llegar a agravarse la situación.
Con respecto al estado de las arroceras lo que se puede observar además de la perdida de superficie, es que las sementeras no muestran buen desarrollo, quedando en varias chacras sin cerrar el surco, con un color muy pálido y las primeras panojas que se ven no son del todo buenas, aun en lotes que han estado bien fertilizados.
Esto puede ser debido a problemas en el riego ya que no se logró una lamina constante, escapes de malezas y adelantamiento en el ciclo del cultivo por las mayores temperaturas, esto sumado a que se va a realizar en muchos lotes un corte anticipado del agua por falta de la misma, es de esperar que haya una merma en los rindes que hasta el momento es prematuro estimar pero se cree que va a ser importante.
Otra variable a tener en cuenta para este cultivo, además de las precipitaciones son las temperaturas durante el mes de Febrero, mes en el cual se va a definir la productividad, ya que el arroz es muy susceptible a las bajas temperaturas en floración y más en un año con poca agua en las arroceras.
Fuente: Proyecto Siber