A medida de que las críticas de Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, contra los exportadores de granos, puntualmente contra Cargill, subían de tono, el directivo del Centro de Corredores de Cereales que estaba sentado frente a él se corría lentamente cada vez un poco más como para no quedar en ninguna foto.
Toda una postal del delicado equilibrio político que la Bolsa de Comercio de Rosario y el Centro de Corredores de Rosario buscan en su cruzada por defender el mercado de granos de la pérdida de operaciones (a manos, en parte, del avance de la compra directa de granos del exportador al productor) sin caer en ataques a la multinacionales exportadoras, a las que por el contrario- las ven como parte fundamental de una cadena integrada, y al mismo tiempo sin terminar alimentando avanzadas reguladoras que no van con su espíritu de libre comercio.
La escena relatada ocurrió ayer pasadas las 9 cuando en el subsuelo del Edificio Torre los directivos de Centro de Corredores charlaban con los dirigentes de la Mesa de Enlace a quienes habían invitado a disertar en un programa de capacitación dirigencial para jóvenes corredores de cereales.
La estrategia acordada previamente entre Bolsa y Centro era aprovechar la llegada de los ruralistas para que jueguen unas fichas a favor de la proclama en pro de mercados fuertes que al sumar volumen de operaciones tengan menos distorsiones a la hora de formar de manera transparente precios de referencia justos y equilibrados.
No en vano se organizó un almuerzo reservado posterior a la charla y se preparó un equipo de audio en el “piso” de la Bolsa para que, tras la comida, un dirigente de la Mesa de Enlace haga público ante los operadores el compromiso tomado en defensa del recinto.
Así fue que antes de la charla con los jóvenes corredores, se organizó una conferencia de prensa donde los dirigentes rurales, bien en línea con el discurso de la Bolsa-Centro, salieron en conjunto a resaltar la necesidad de tener mercados fuertes y denunciar lo dañino del avance de las compras directas.
El tema es que, en ese marco, Buzzi fue un poco más allá y reflotó la controversia que la Federación Agraria mantuvo con Cargill semanas atrás y que tuvo como campo de batalla la Bolsa de Rosario cuando la exportadora se retiró durante casi una semana del recinto de operaciones molesta por las críticas del vice federado, Omar Barchetta, cuando dijo que “el avance de las exportadoras preocupa hasta la Bolsa”.
Ante los periodistas, Buzzi cargó ayer más duro que el resto de la Mesa de Enlace contra la exportación y también le pegó fuerte a Cargill, a quien la nombró en varias oportunidades. Y hay ejecutivos de Cargill que les molesta aparecer en los diarios.
Cuando llegó a ese punto, la cara de preocupación de los corredores asistentes a las conferencia de prensa era notoria. Y cuando el correr de la mañana se fueron publicando los dichos de Federación, la preocupación llegó a directores de la Bolsa temerosos de estar en las puertas de un nuevo enfrentamiento con Cargill.
Como la razón de la anterior reacción de Cargill todavía no fue entendida del todo por varios de los directores de la Bolsa (“si las declaraciones fueron de Barchetta”, dicen todavía), tenían temor de que pueda volver a ocurrir un conflicto.
Si bien todo lo que pasó ayer estuvo más que claro y aclararlo es redundante (las declaraciones fueron de Buzzi en conferencia de prensa y representan su opinión y la de nadie más) hubo temor de que hubiera represalia exportadora contra la Bolsa por el ámbito donde se dijeron. Más aún, luego de que algunos operadores opinaran en ese sentido y hasta a alguno se le ocurrió que la Bolsa tendría que haber salido a aclarar a la prensa que no tiene nada que ver con los dichos de Buzzi.
Cuando, tras el almuerzo, los directores del Centro y la Bolsa recorrieron el recinto junto con la Mesa de Enlace (Buzzi no asistió por razones personales) percibieron el ánimo enrarecido y rápidamente buscaron despegarse de las críticas a Cargill de Buzzi. Es por eso que tuvieron que aclarar en repetidas ocasiones cuál es la postura oficial de la entidad y en qué coincide y en qué se diferencia de los dichos de Buzzi, que insistían- corren por cuenta de la federación.
Por el contrario, se mostraron más a gusto con el breve pero contundente discurso del vicepresidente de la Sociedad Rural, Alejandro Delfino, quien se comprometió a colaborar con el fortalecimiento del mercado, la defensa de la transparencia en la formación de precios y en la tarea de convencer a los productores de que hay que volcar a la Bolsa la mayor cantidad de operaciones en detrimento de la venta directa.
Es que la Bolsa y el Centro de Corredores prefieren hablar de “defensa de los mercados” antes que de “avance de la exportación”, y en un momento tan delicado en la relación se juega mucho en esa diferencia de palabra.
Ahora bien, no solo hay estrategia política de parte del corretaje en tomar distancia de avanzadas que peguen directamente tan fuerte contra Cargill, sino también algo de lógico sentido de supervivencia. En efecto, los corredores pueden coincidir en privado de que la reacción que tuvo antes Cargill fue desproporcionada y que no hay razón para otra similar ahora, pero no olvidan que la multinacional es la principal compradora de granos y nadie sobrevive en el negocio si se la pone de punta.
Por el lado de la Bolsa, en tanto, el temor es que no sea Cargill quien vuelva a la carga sino que haya una respuesta generalizada de todas las exportadoras retirándose del mercado, un embate que no podría resistir. La vez anterior, más allá del apoyo de palabras, el resto de las exportadoras no siguió la retirada. ¿Le volverían a dar la espalda a la exportadora luego de que en la propia Bolsa Buzzi le pegue duro?
¿No es exagerado pensar en una respuesta exportadora de este tipo? Quienes saben el tenor, los participantes y el contenido de la reunión privada a la que fue invitado a asistir la semana pasada en Buenos Aires el presidente de la Bolsa, Cristián Amuchástegui, luego de su enérgica llamada a la defensa del mercado en el reciente congreso de Maizar, creen que no es exagerado andar con pies de plomo por estos días cuando de hablar sobre la exportación se trata.
Fuente: Punto Biz