El retroceso de los precios del petróleo en los Estados Unidos arrastró ayer las cotizaciones del complejo sojero (aceite, harina y poroto) en la Bolsa de Chicago, dado que el abaratamiento del crudo desalienta la producción de biocombustibles, entre ellos el biodiesel.
La tónica negativa externa se trasladó el mercado local, donde la soja también se negoció con saldo negativo. Por tonelada disponible las fábricas pagaron $ 515 en las terminales de Timbúes, San Lorenzo, General Lagos, Villa Gobernador Gálvez, San Martín y Bahía Blanca, $ 10 menos que anteayer.
Por soja nueva con entrega en junio y julio sobre Timbúes los compradores ofrecieron US$ 167 y 168 por tonelada, respectivamente, 2 dólares menos que anteayer.
En su reporte diario, la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que en el recinto de operaciones "solamente se concretaron negocios puntuales, por extrema necesidad, a los valores mencionados, ya que las puntas quedaron bastante distantes para concretar mayores operaciones y no demostraron demasiado interés. Las pizarras del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) mostraron bajas de US$ 1,20 y 1,30 sobre las posiciones noviembre y mayo de la soja, cuyos ajustes fueron de US$ 172,20 y 168,10 por tonelada.
En Chicago, los contratos noviembre y enero de la soja perdieron US$ 3,21 y 3,12, mientras que sus ajustes resultaron de US$ 199,98 y 204,76 por tonelada. A la ausencia de noticias positivas desde la demanda, ayer se sumó la caída del precio del petróleo, cuyo valor (US$ 61,66) retrocedió hasta el nivel alcanzado a mediados de marzo pasado y quedó muy lejos del récord de US$ 78,40 del 14 de julio último.
Dentro del complejo sojero, las bajas estuvieron lideradas por el aceite, materia prima indispensable para la producción de biodiesel, combustible que, junto con el etanol, recibieron mayor impulso por la persistente suba de los precios del petróleo.
La danza del trigo
El trigo continúa en el centro de la escena. Ayer, la Secretaría de Agricultura informó que el lunes se anotaron 119.345 toneladas de cereal del ciclo 2006/2007 y que las declaraciones juradas de ventas al exterior alcanzaron las 6.343.078 toneladas. Según el último informe del USDA, el saldo exportable argentino sería de 8,50 millones de toneladas.
En el mercado se evidenció ayer el mayor interés de los compradores por el trigo nuevo, de hecho, en Bahía Blanca, Rosario, San Martín, Lima, San Lorenzo y Timbúes ofrecieron US$ 120 por tonelada, 3 dólares más que anteayer.
Por trigo disponible, los exportadores pagaron $ 340 en Bahía Blanca, con entrega en octubre, sin cambios. También se ofrecieron $ 340 en Rosario, San Martín y San Pedro, aunque en esas terminales implicó una mejora de 5 pesos. Los molinos ofrecieron entre $ 330 y $ 390 por tonelada, según la calidad y la procedencia.
En Chicago y Kansas, el trigo se negoció con importantes subas. La posición diciembre cerró con mejoras de US$ 4,96 y 5,42, mientras que su ajuste fue de US$ 150,28 y 176,65, respectivamente.
La firmeza del grano fino sigue ligada a la caída de la oferta mundial. Ayer, el Departamento Australiano de Agricultura y Estudios Económicos estimó la producción australiana de trigo en 16,40 millones de toneladas, por debajo de los 22,80 millones proyectados en junio. La previsión también se ubica por debajo de la cifra dada por el USDA, de 19,50 millones.
En el nivel local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señala en su informe semanal que la ausencia de lluvias acentúa el estrés hídrico de los cultivos en la mayor parte de Córdoba, centro sur de La Pampa, centro norte de Santa Fe, sudoeste de Buenos Aires y en las provincias del norte argentino. "En números aproximados, este conjunto representa 1,60 millón de hectáreas cultivadas -el 30% del total sembrado en el nivel nacional- que evolucionan con dificultades; muy exigidas por la falta de agua y las elevadas temperaturas registradas en los últimos días."
Maíz y girasol
Por tonelada de maíz la demanda pagó $ 295 en Bahía Blanca y $ 265 en Necochea, sin cambios. En Rosario, San Lorenzo, Arroyo Seco y Ramallo el cereal se cotizó a $ 270. El maíz nuevo se negoció a US$ 90 en Bahía Blanca, sin variantes, y a US$ 85 en Lima y Timbúes, con una baja de un dólar.
Respecto del girasol, la demanda pagó $ 570 en Rosario, Ricardone y General Deheza; $ 560 en Junín, General Villegas, Bahía Blanca, Necochea y Cañuelas, y $ 555 en Trenque Lauquen. El girasol nuevo se cotizó a US$ 185.