Trabajo a largo plazo

La avanzada del maíz

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En 2012, Monsanto prevé tener disponibles híbridos adaptados a sequía y a frío. Una recorrida a campo por el campo experimental que tienen en Jesús María, Córdoba.

Más allá de las secuelas que dejarán en los lotes las inundaciones en varias zonas de la región pampeana, el maíz está cumpliendo con las expectativas. La fuerte apuesta que hicieron los productores a partir de setiembre del año pasado, cuando decidieron aumentar más del 10 por ciento el área con el cereal, ha comenzado a pagar dividendos con los rendimientos a cosecha.

Si bien el avance de la cosecha muestra un leve retraso (1,2 puntos) en relación con la campaña pasada, la diferencia está en el rinde. Con un tercio de la superficie maicera nacional levantada, la productividad media es de 87,1 quintales por hectárea, 24,6 quintales más (39,4 por ciento) que en 2006/07, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Los resultados que aportó la Unidad Experimental de Alta Producción (Uedap) que la empresa Monsanto montó en el establecimiento La Amistad, en Jesús María, son un reflejo de lo que el maíz -con un paquete de punta- es capaz de expresar en una rotación agrícola.

Con buena parte de los ensayos en la etapa final de llenado de grano, la recorrida que técnicos, productores y proveedores de insumos hicieron el miércoles por las parcelas que albergan a nueve híbridos comerciales y a cuatro experimentales en diferentes tratamientos sirvió para ajustar aún más el manejo del cereal.

El formato a campo también les permitió a los integrantes de la cadena maicera ver hacia dónde va la tendencia en el cultivo. La perspectiva futura del cereal tiene en la biotecnología a su principal aliado.

Esperando la aprobación oficial

El nuevo aporte que ya tiene listo Monsanto es la salida comercial de un nuevo híbrido con dos genes incorporados a la par, tolerante al glifosato (RR) y capaz de resistir al ataque de diatraea (MG). "Estamos esperando que de la Secretaría de Agricultura se otorgue el tratamiento adecuado y que podamos, a corto plazo, disponer de la semilla que ya está producida", expresó a CMI Contenidos Gustavo Gaudio, gerente de desarrollo de maíz de la compañía.

El maíz genéticamente modificado ya estaba listo para su aprobación en esta campaña. "Lamentablemente ya hubo que descartar semilla producida el año pasado y que se tuvo que mandar a la exportación. Pero tenemos producción nueva esperando en cámara, a la espera de la aprobación gubernamental", aseguró el técnico.

En Estados Unidos, las pruebas a campo han arrojado resultados satisfactorios: entre tres y 15 por ciento de plus de rendimiento. Performance que se podrían repetir en el país.

Mientras aguarda el guiño oficial, la compañía estadounidense no detiene sus investigaciones para incorporar a su paleta nuevos materiales comerciales. Híbridos con genes resistentes a sequía, frío y capaces de aprovechar mejor el nitrógeno ya son parte de la estrategia de laboratorio.

"Son eventos que pueden estar saliendo en Argentina en el año 2012 en adelante. En una primera etapa, lo que puedo decir es que ya está determinado cuál de todos los eventos de resistencia se va a utilizar en forma comercial", explicó Gaudio.

Lo que ya hay

Mientras tanto, los materiales que hay a disposición están haciendo bien los deberes. Los híbridos RR (con el gen que permite la aplicación de Round up Ultramax para controlar todo el complejo de malezas) han mostrado un correcto desempeño.

Durante la recorrida por La Amistad se pudo apreciar ensayos con 13 tratamientos diferentes: Los tradicionales, con una aplicación de Guardián y Atrazina; tratamientos con glifosato (Round up Ultramax) en uno o dos momentos dentro del ciclo del cultivo RR, y tratamiento de cultivos Clearfield, para los que existe una receta mejorada.

A pesar de los buenos resultados aportados por el paquete Clearfield (combina materiales genéticos con resistencia a una familia química de herbicidas para el control de malezas), en determinadas condiciones puede causar estrés en la planta.

Una solución a esta situación es con la aplicación de Round up Ultramax, en maíces RR, acompañado por una dosis, o media dosis, de Guardián o también con Atrazina. "Con esto logramos que en la planta de maíz, que a esa altura es inmune a los preemergentes, el glifosato deje el suelo completamente limpio y que Guardián y Atrazina aplicados trabajen en el control de malezas que van naciendo", remarcó Gaudio.

Novedades

Traídos de Estados Unidos, cuatro materiales hiperprecoces, con un período de madurez que no superan los 90 días -en Argentina el más corto utilizado alcanza los 113 días-, también tiene su lugar en la Uedap.

"Están presentados en forma experimental, a partir de los modelos de intersiembra que se busca imponer en el país y que exigen híbridos más cortos. En Estados Unidos, estos materiales tiene un desempeño óptimo en las zonas con intenso frío y exceso de lluvias", explicó Gaudio.

En la Uedap realizada en Oliva, está genética mostró un rinde de hasta 13 mil kilos por hectárea.

Nuevos híbridos

En las gateras para salir al mercado argentino se encuentran cuatro nuevos híbridos experimentales de la compañía estadounidense.

AD 6903. Tiene un período de madurez de 119 días, con buena tolerancia al Mal de Río Cuarto. AD 7001. Integra la misma línea de investigación que el AD 6903; alcanza la madurez a los 120 días. Ambos han demostrado buena resistencia, en años llovedores, al ataque de fusarium. La empresa tiene muchas expectativas en esta línea. AE 7101. El ciclo es de 121 días y ofrece un grano más colorado que los anteriores. AE 7301. De los cuatro híbridos experimentales, es el que mejor sanidad ofrece ante la roya. Tiene un período de madurez de 123 días.

Fuente: El Litoral - Alejandro Rollán - CMI Contenidos

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