Provincia de Buenos Aires

La apicultura, sumergida en su crisis más profunda

Actualidad
Este es el tercer año consecutivo con malos resultados atribuidos al factor climático. En muchas localidades no se alcanzaron los 10 kilos de miel por colmena, y llegar con buen estado nutricional y sanitario a la próxima campaña.

Con una producción que alcanzaría a cerrar la campaña 2007-2008 con un promedio de 8 kilos de miel por colmena a nivel regional --un registro histórico por lo bajo--, pronostican en el sector una profunda crisis, que sólo podría ser superada por aquellos apicultores que pudieron diversificar su actividad, o que ya habían reducido su grado de exposición el año anterior.

La situación de la producción se viene deteriorando año tras año, fundamentalmente a causa de las malas condiciones climáticas, y acumula un retroceso superior al 30% durante las últimas dos temporadas: 2005-2006 y 2006-2007.

Cuando ya prácticamente ha concluido la cosecha en los principales partidos, la situación es de extrema gravedad, porque si bien hay buenos precios, lo que falta es miel. Además, a los bajos rindes habrá que sumar la necesidad de nuevas inversiones, que permitan lograr una adecuada preparación para la invernada.

Esto incluye la reposición de reservas alimentarias y el control sanitario necesario, para llegar con colmenas sanas y en buen estado de producción a la próxima campaña.

"Esta semana estuve reunido con apicultores de Puan, Guaminí, Suárez, Villarino y Bahía Blanca, y la situación es calamitosa. Productores con 30 años en la actividad no recuerdan otra situación similar", relató el asesor y productor Danilo Rubenacker, quien en 2007 redujo en un 80% su emprendimiento, para concentrarse en la producción de material vivo.

Agregó, que la cosecha a nivel nacional tampoco habría superado la condición de "regular", y que en la región la combinación de altas temperaturas y fuertes vientos eliminó toda posibilidad de que la flora desarrollara el néctar necesario para la producción de miel.

"Hacia mediados de noviembre la situación era muy buena, pero las heladas tardías afectaron la flora de monte y comenzó a escasear el alimento. A eso se sumó después, la sequía intensa y los fuertes vientos", precisó Rubenacker.

Si bien en la mayoría de los distritos la campaña ya finalizó, algunos partidos, como: Algarrobo, Tornquist, Chapalcó, Chasicó, y Villa Iris podrían aprovechar la presencia de flor amarilla favorecida por las últimas lluvias, aunque la recuperación, en el mejor de los casos, difícilmente supere el 40% sobre el promedio de producción general.

"Cuando todavía no terminó la campaña, ya hay gran cantidad de productores que abandonaron la actividad. Para muchos hacer frente a la invernada no será fácil", deslizó Rubenacker.

Tiempo pasado. Para quienes ingresaron a la actividad atraídos por los altos precios de la década del `90 --6 a 7 pesos el kilo-- soportar el tercer año consecutivo con malos resultados seguramente no será fácil.

"La actividad entró en un estancamiento casi total por el fracaso de la cosecha. Las últimas lluvias pueden ser una alternativa para la flor amarilla, pero no cambiará la situación de fondo", admitió Alberto Robbiani, de Apícola El Galpón.

Desde la Cooperativa de Productores Apícolas Pi-Hue, que reúne a unos 600 productores, Néstor Alvarez indicó que en esa zona tampoco se superarían los diez kilos por colmena.

"En las actuales condiciones hay que pensar en reponer unos 15 kilos de azúcar por colmena, pero también proteínas. Generalmente, cuando la colmena cierra la temporada en tan malas condiciones es inevitable hacer una buena sustitución de la miel", indicó Alvarez.

"Las condiciones climáticas no ayudaron prácticamente en todo el país, y esto se viene a sumar a lo ocurrido el año anterior. En unos 15 días tendremos un relevamiento de la situación en cada provincia, que nos permitirá analizar los pasos a seguir" dijeron ayer desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación.

El comportamiento de los precios. "Los precios están en un momento de mucha volatilidad, con negocios que oscilan entre $6,40 a $6,80 por kilo de miel, para el productor, aunque la expectativa es a la suba por la poca miel disponible. También hay poca miel en el mundo, pero no es menos cierto que estos precios no están del todo firmes", comentó Héctor Bodrone, titular de Exportadora de las Pampas SA, al ser consultado sobre la situación externa.

Agregó que hacia el final de la cosecha seguramente se iría aclarando la situación de los precios, teniendo como referencia alrededor de 60.000 toneladas de producción nacional.

Consultado sobre la situación de los principales competidores de la Argentina, indicó que "lo de China es una gran incógnita, porque tiene un consumo interno importante y ha tenido condiciones climáticas muy malas".

En cuanto a Brasil, excluida durante unos años de los mercados europeos por razones sanitarias, se sabe que volvió en setiembre, aunque sus precios equipararían a los de las mieles nacionales.

"La situación de los precios es de inestabilidad. La demanda externa es firme, pero el fracaso de la cosecha hace inevitable que el productor busque defender lo que tiene", convalidó Diego Gastolfo, desde la Asociación de Cooperativas Argentinas, que en 2007 superó las 13.000 toneladas de miel exportadas.

Agregó que los precios actuales oscilan entre $6,40 a $7,00 el kilo, dependiendo de la cantidad ofrecida, flete, tipo de miel, y forma de pago.

"El faltante de miel argentina se va a notar en el mercado. No creo que Brasil pueda competir, porque tiene fundamentalmente mieles oscuras, y una gran parte de su producción ya la vendió a Estados Unidos", finalizó Gastolgo.

La Provincia ante la emergencia apícola

"Ya terminamos nuestro diagnóstico de la situación, y aconsejamos a los productores no desatender dos cuestiones esenciales: la alimentación de las colmenas y su sanidad", señaló ayer a este diario el ingeniero Ariel Guardia López, coordinador del programa Miel Bonaerense, dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos bonaerense.

El técnico indicó que frente a la posible deserción de la actividad de muchos apicultores, se estimaba que la situación sanitaria empeoraría, por lo que se hacía necesario extremar los recaudos.

"También recomendamos a los apicultores poner atención en las cantidades mínimas de azúcar y proteínas necesarias para que las colmenas pasen el invierno en buenas condiciones", mencionó Guardia López.

La Provincia, según se adelantó, solicitará a la Nación que arbitre los medios económicos para la asistencia a los productores afectados por malas cosechas, teniendo en cuenta que el sector soporta un 10% de retenciones a las exportaciones que no se coparticipa.

Su anuncio fue ratificado por el ingeniero Armando Palau, director de Desarrollo Rural de la SAGPyA, quien ratificó que "en los próximos días la Provincia hará una presentación ante la Nación, reclamando que disponga los recursos necesarios para asistir a los productores afectados por la crisis".

El funcionario también confirmó que el fundamento será que "es la Nación la que recauda alrededor de 10 millones de dólares cada año en concepto de retenciones a las exportaciones de miel, además de aportar Buenos Aires más del 50% de la producción nacional".

Palau estimó que en las actuales condiciones se podrían necesitar unos 10 kilos de azúcar por colmena para atender los requerimientos alimentarios, lo que multiplicado por unos dos millones de colmenas existentes en toda la Provincia superaría las posibilidades de financiamiento del ministerio de la Producción.

"Un subsidio directo al apicultor, para que pueda financiar la invernada, sería un trámite simple, porque todos los productores deben estar registrados y poseer una clave bancaria única (CBU). De esta manera, cada productor recibiría el dinero directamente en su cuenta", propuso Palau

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web