La ganadería argentina enfrenta la oportunidad de aprovechar la excelente demanda de los mercados internacionales, y vuelve a ser una actividad competitiva frente a la agricultura de bajos rendimientos y alto riesgo de zonas marginales. El ciclo de precios bajos de los granos lo favorecen.
Según un estudio elaborado por Juan Carlos Porstmann, investigador de la Universidad Nacional de Rosario y difundido por la Bolsa de Comercio de
Rosario (BCR); la actividad ganadera tiene amplias ventajas económicas respecto del cultivo de oleaginosa.
Para esto el experto tomo tres modelos productivos: Cría, Invernada y Ciclo Completo y los comparó con soja de primera. Los resultados obtenidos en la evaluación financiera de los tres proyectos mostraron que son favorables, dado que superan en todos los casos el costo de oportunidad del capital.
La relación de precios entre la ganadería y la agricultura, sumados a las expectativas de mejores precios en términos reales por efecto de las exportaciones, es favorable para la producción de carne. Y por el contrario la baja en los valores de los granos prevista para el próximo año, anticipa un escenario no menor para la recuperación de algunas zonas hoy destinadas a la soja.
Fuente: Diario BAE