Uno de los proyectos de ley que envió el Ejecutivo y que profundizó la pelea con el sindicalista Gerónimo Venegas titular de la Uatre, es el que busca la reforma para la ley de trabajo agrario y que incluye una suerte de estatización del actual Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre).
El extenso proyecto de unas 200 páginas, fue remitido el año pasado por el Ejecutivo y perdería estado parlamentario si no se trata antes del 1 de marzo próximo. La iniciativa es muy resistida por la Uatre y el Renatre (que también integran las entidades de la Mesa de Enlace) quienes presentaron una propia propuesta canalizada por bloque del entonces Peronismo Federal.
Sucede que las internas del kirchnerismo con la CGT se pusieron de manifiesto con la ley de reparto de ganancias a los trabajadores por parte de las empresas, que finalmente Cristina rechazó en su discurso ofrecido a la reunión anual de la UIA.
La comisión que legislación del trabajo, que preside el diputado moyanista Héctor Recalde, no terminó de debatir ni definir el dictamen para la legislación del trabajo agrario. Tampoco el oficialismo contaba con la mayoría como para sacar sin más la ley propuesta por el Ejecutivo, pero ahora los números son otros.
La ley elimina al Renatre como tal, un ente compartido y administrado por las entidades agropecuarias y la Uatre, con importante manejo de fondos que aportan los trabajadores y empleadores, para reemplazarlo por una Agencia cuasi estatal.
Si bien en esa Agencia los integrantes del Renatre mantienen su representación, en su seno se amplía la integración a “otras organizaciones” más representantes del Estado que neutralizarían el control de los fondos y del organismo tanto a las cuatro entidades agropecuarias, como al gremio que conduce Gerónimo Venegas.
“Es un misil con nombre y apellido”, resumió un agrodiputado que integra el bloque radical. “En realidad no hay ninguna urgencia para sacar una ley de esta naturaleza, y menos sin debatirla como se merece”, redondeó.
Fuente: El Enfiteuta