Dos actos

Kirchner cree tener los votos y quiere ganar en las calles

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Con un país dividido, pero con la confianza de que el Senado convertiría en ley el proyecto de retenciones móviles, el oficialismo trasladará a la calle la pelea que desde hace cuatro meses lo mantiene enfrentado con el campo.

Dos actos, casi en simultáneo, concentrarán hoy toda la atención y reavivarán los enfrentamientos que desde marzo mantienen en vilo a toda la sociedad.

Cientos de productores llegarán desde el interior para participar del acto que las entidades rurales convocaron para esta tarde frente al Monumento a los Españoles, en Palermo, mientras que, apenas unas horas antes, el Partido Justicialista buscará llenar la Plaza de los Dos Congresos, de la mano del aparato kirchnerista. Ambos sectores aspiran a movilizar la mayor cantidad de gente y aplastar en masividad al acto opositor. Con la experiencia del 25 de Mayo en Rosario, el campo se anima a arriesgar que concentrará al menos 100.000 personas, en tanto que el PJ evitó aventurarse a esbozar algún número.

La competencia no se da sólo por el nivel de convocatoria sino también por el horario. Ni el campo ni el Gobierno quieren arrancar primero. Las entidades del agro habían citado inicialmente para las 15, pero la Mesa de Enlace decidió postergarlo para las 16.30, según dijeron los ruralistas, "para evitar la confrontación", ya que el acto del oficialismo está previsto para esa hora. Con el fin de distender el clima y despejar los temores de incidentes, el vicepresidente de la SRA, Hugo Biolcati, señaló que el acto "será familiar y pacífico", en tanto que el ex presidente y titular del PJ, Néstor Kirchner, se había referido a su convocatoria como la "plaza del amor".

Lo cierto es que esta disputa por quién se lleva la renta de los altos precios de los commodities no sólo dividió al campo y al Gobierno, sino –por una u otra razón– también fraccionó a gobernadores, intendentes, legisladores, empresarios, consumidores y sindicalistas. Y esta escisión quedará reflejada hoy, cuando parte de estos sectores concurra a Palermo y otros al Congreso.

Quienes comulgan con el campo argumentan que el único interés del Gobierno es acumular fondos para distribuir discrecionalmente, que no tiene una política agropecuaria a mediano y largo plazo y que las decisiones del matrimonio K generarán cada vez menor producción. En tanto, los que apoyan al oficialismo creen que el campo se resiste a distribuir la riqueza y a contribuir con la reducción de la pobreza y que se trata de unos pocos "oligarcas" que lo único que quieren es derrocar a la presidenta Cristina Fernández mediante un golpe de Estado. El propio Néstor Kirchner tildó de "golpistas" a los productores en reiteradas oportunidades y hasta manifestó que los iba a poner "de rodillas", en alusión a que este conflicto terminaría con la rendición del sector agropecuario.

Pero la crisis que generó el actual escenario de incertidumbre política y económica va más allá de la discusión por la distribución de la riqueza. A este enfrentamiento Gobierno–campo, se subió, en defensa del ruralismo, la oposición y mucha gente de clase media que, previo al conflicto, ya comenzaba a advertir problemas económicos, como la inflación y la crisis energética. Es a este sector, que salió con las cacerolas a fines de marzo contra el gobierno de Cristina, al que esperan arrastrar las entidades al acto de esta tarde. El Gobierno, por su parte, busca llenar la Plaza de los Dos Congresos con sindicatos alineados a la CGT liderada por Hugo Moyano, intendentes del Conurbano bonaerense y militantes K.

Fuente. El Cronista Comercial

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