Jornada de soja con 800 técnicos

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Con una masiva presencia de profesionales, técnicos, estudiantes, asesores y productores llegados desde todos los rincones de la provincia se realizó el jueves último en nuestra capital la Jornada de Actualización en el Cultivo de la Soja organizada por la Secretaría de la Producción, la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA, en el marco del Proyecto Regional Agrícola; la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos y la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER, contando también con el auspicio de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).El encuentro, desarrollado en el Hotel Mayorazgo, contó con más de 300 asistentes y con la presencia del secretario de la Producción, Daniel Welschen; el subsecretario de Asuntos Agrarios y Recursos Naturales, Ricardo Amavet; el director del Centro Regional Entre Ríos de INTA, Claudio Hoffer; y el Director de la EEA Paraná, Guillermo Vicente, entre otros.A lo largo de la jornada, los especialistas abordaron todos los temas que interesan en el cultivo de soja, el más importante de la provincia y el país. Los participantes coincidieron en calificar como de excelente nivel cada una de las disertaciones que giraron en torno de temas tales como variabilidad interanual en el crecimiento y desarrollo de genotipos, fertilización fosfatada, fechas de siembra, roya asiática y las novedades entomológicas, entre otros.Interés. Al inicio de la jornada, Amavet, al hacer uso de la palabra, resaltó la importancia de la misma indicando que la excelente convocatoria refleja el interés de todos quienes están involucrados en esta actividad en obtener la mayor información para lograr mejores resultados en el cultivo de la soja.Subrayó que "es interesante tener en cuenta el escenario futuro que tendrá la agricultura en el mundo con situaciones que se darán inexorablemente en los próximos años. Habrá un aumento en la demanda mundial de alimentos, producto del incremento de la población, de las expectativas de vida de la gente y del aumento del ingreso per cápita que experimentarán los habitantes de muchos países, básicamente, del continente asiático.Por otro lado, asistiremos a un mayor nivel de exigencia en cuanto a la calidad, sanidad e inocuidad de los alimentos y esto llevará a desarrollar sistemas de trazabilidad de los alimentos que es lo que exigirán los países compradores de todo el mundo.Al escenario descripto, agregó el funcionario, hay que agregarle que la superficie agrícola mundial está muy cerca de agotarse y en la Argentina quedan entre 4 y 5 millones de hectáreas por desarrollar en agricultura. Esto significa un alerta para entender que es necesario aumentar los rendimientos y esto se logrará sobre la base del mejoramiento genético de los cultivos, la biotecnología y la aplicación de fertilizantes.El subsecretario de Asuntos Agrarios explicó, asimismo, que "la intensificación de la producción agrícola conlleva también los peligros ambientales que reconocemos que existen, pero que de ninguna manera dramatizamos creyendo que sean terminales o inaceptables para el medio ambiente".¿Un cultivo maldito?El subsecretario de Asuntos Agrarios y Recursos Naturales, Ricardo Amavet, aprovechó su participación en el inicio de la jornada sobre actualización de soja para refutar a quienes, desde una visión urbana, consideran a la oleaginosa un "cultivo maldito, degradante, que envenena la tierra o que no deja nada".Al dirigirse al auditorio -compuesto por técnicos y estudiantes, en su gran mayoría-, el funcionario señaló que "muchas de estas cosas no hace falta ni explicarlas porque no son así". Desde el Gobierno provincial, sin embargo, "sí somos conscientes de que no hay monocultivo favorable; no solamente de la soja, sino también el algodón, la caña de azúcar o el propio lino, que en Entre Ríos como monocultivo no funcionó. Esto no significa que no veamos la importancia que tiene la producción de soja para nuestro país, porque a partir del grano de esta oleaginosa se inicia una cadena agroalimentaria formidable que ubica a la Argentina entre los países más importantes del mundo donde se ha desarrollado este cultivo. Para nuestra economía, además, significa un porcentaje muy importante en la generación de empleo e ingreso de divisas".  

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