En campos cercanos al Parque El Palmar los denominados murciélagos vampiro tienen a mal traer a los productores de la zona.
“Las colonias son muy importantes, afectan en gran medida la producción porque enferman tanto a vacunos como caballos; generan infecciones al lastimar a los animales y lo hacen todas las noches cuando salen a comer”, dijo Javier Viollaz. El hombre lleva la voz cantante de un drama que ya afecta a más de 30 ganaderos de Colón y Concordia. Incluso, dijo, ya se está expandiendo hacia Chajarí.
Lo duro de la situación pasa también por el desaliento que recogen al momento de obtener ayuda. Viollaz detalló a Campo en Acción, a través del aire de LT 14 Radio General Urquiza, que tocó las puertas de Senasa, la Sociedad Rural, municipios cercanos, y el gobierno provincial. Sin embargo, las respuestas no llegan.
“Senasa es el organismo que debe actuar, es así”, dijo y remató: “Expertos de Senasa de Misiones debían venir a finales de mayo a trabajar para que bajen las poblaciones, pero cambió la orden y hasta que no haya rabia me dicen que no pueden hacer nada”.
Describió la contradicción al indicar que la clave para evitar un foco de rabia pasa por mantener bajas las poblaciones de murciélagos; pero Senasa no interviene hasta que justamente se declara la presencia de rabia.
Por lo pronto los productores sufren al combatir las bacterias que generan las picaduras en las orejas, las ubres y los rabos de los animales. “Por esta situación mueren”, sentenció y fue más preciso todavía: “Los estamos tratando con antibióticos y curando las bicheras, es un trabajo continuo; pero por más que el animal sane, luego recaen y se mueren”.
Sumó que “esta especie existe desde siempre, y mantener baja las poblaciones de murciélagos es la clave, pero en Senasa de Buenos Aires, al parecer, opinan otra cosa. Por eso hoy tienen rabia en el norte de Córdoba, por ejemplo. Es un riesgo muy grande el que estamos corriendo”.