El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), en su último informe meteorológico dado a conocer ayer, explica que como "el aire húmedo no se había retirado de manera definitiva, las condiciones meteorológicas se inestabilizaron durante el lunes y encontraron una masa de aire con potencial para el desarrollo de sistemas precipitantes. Esto se fue concretando durante la madrugada del martes 20, manteniéndose el mal tiempo con vastas coberturas nubosas hasta entrado el miércoles 21, jornada en que las precipitaciones ya no se hicieron presentes".
En las últimas horas, en cambio, "se viene observando una fuerte circulación del sector sur" que "impondrá un marcado cambio en las condiciones ambientales".
Este tipo de cambio de masa de aire, señala el informe, "es típico de la transición estacional". El frío se nota desde el amanecer de hoy y si bien las temperaturas mínimas quedarán lejos del umbral de heladas, "ingresaremos en una semana que se resumirá con promedios térmicos por debajo de los valores normales", agrega el texto.
Igualmente se espera que el fin de semana se presente con ambiente muy confortable y máximas ligeramente cálidas. El comienzo de la próxima semana nuevamente puede presentarse inestable, pero la probabilidad de que se concreten lluvias de importancia se ve limitada por la masa de aire frío y seco que se afianzará en toda la región pampeana en las próximas horas.
Las reservas. Tras las últimas lluvias, los excesos hídricos en los suelos entrerrianos son vastos. "Nuevamente hay que decir que no eran necesarios 50 milímetros para que esta situación se concretara, con lo cual es claro que en muchas localidades la oferta de agua ha superado largamente la demanda", agrega el Siber.
Si bien los suelos se orearon entre el jueves y el domingo, los mismos quedaron cercanos a la saturación, quizá en niveles óptimos de humedad, pero no para soportar 50 milímetros de lluvias.
La condición meteorológica prevista para las próximas jornadas puede establecer un patrón de humedad más apropiado para las labores que deben llevarse adelante en los próximos días.
"El ingreso de aire frío y seco disminuye drásticamente la posibilidad de precipitaciones y esto puede definir un período más extenso donde los suelos pueden fortalecer una condición de reserva entre adecuada y óptima. De este modo se reducirían los problemas de piso para el avance de cosecha", destaca el trabajo.
Es posible que esta última década de marzo se caracterice por un comportamiento pluvial diferenciado respecto de lo visto en marzo, es decir, esta última parte del mes "sería seca respecto de lo sucedido hasta el momento.
El Diario